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EL REY WAMBA - LEYENDA ESPAÑOLA - RESUMEN

EL REY WAMBA

En un tiempo, en la antigua España, entonces llamada Castilla, los godos gobernaban el territorio. Sin embargo, luego de la muerte del rey alemán Rescesvinto, el trono quedó sin un heredero.
Ante la falta de un sucesor, el Santo Pontífice de la iglesia, seriamente preocupado, rogaba incesantemente al Señor que revelara la existencia del futuro soberano.
Dios respondió a sus peticiones y el Papa dio a los godos el mensaje divino: - El Señor se ha dirigido a mí para que les diga que el nuevo rey de Castillo se llama Wamba y lo encontraremos en el campo cerca de Andalucía, al pie de dos bueyes, uno de color blanco con amarillo y otro negro.
Entonces, rápidamente se armó una pequeña armada de godos que emprendió la búsqueda del esperado personaje.
El grupo cabalgó durante horas sin éxito; así que cansados, pero sobre todo tristes por el fracaso, se prepararon para emprender la retirada. De pronto, vieron a una campesina saliendo de una cabaña, llamando a voces un nombre que ellos creyeron reconocer.
- ¡Wamba! ¡Desata los bueyes y ven a comer que ya es mediodía!
Los soldados al escuchar ese nombre, dieron la vuelta y se acercaron a la cabaña para comprobar que el color de los bueyes fuera el del anuncio. Al constatarlo, se arrodillaron ante el campesino diciendo: - Rey Wamba, nos postramos ante usted; permítanos besar sus manos.
Wamba, muy confundido y creyendo ser sujeto de una broma pidió a los inusuales visitantes una explicación.
- Majestad, no se asuste – respondieron los godos-. Usted es nuestro Rey. Dios así lo ha revelado.
El campesino, sin dar crédito a lo escuchado y molesto por la repentina irrupción en su propiedad, clavando su espada en la, tierra dijo: -¡Con que rey! ¡Solo ocuparé el trono cuando llegue el día en que esta espada florezca!
Entonces ocurrió algo inaudito: pequeñas y olorosas flores empezaron a nacer de la espada, hasta formar coposos ramilletes. Wamba, con los ojos bañados en lágrimas, cayó de rodillas exclamando: -¡Señor, soy tu siervo! ¡Acepto tu voluntad!
Fue así, que un humilde campesino pasó a ocupar el trono de Castilla, luchando para dar gloria a España y felicidad a su pueblo.

Leyenda Española.

Fuente: Leyendas Universales

SAN FRANCISCO Y EL LOBO - LEYENDA ITALIANA - RESUMEN

SAN FRANCISCO Y EL LOBO

Era un lobo terrible, que cada noche bajaba desde las nevadas montañas, atacaba a los rebaños y mataba a las ovejas, sembrando el terror entre los habitantes de Asís, ciudad de Italia.
Los hombres más fuertes, armados con hierros y palos, no lograban darle caza.
Vivía entonces allí Francisco, el santo que entendía el lenguaje de los animales y las flores. Por eso un día salió al monte en busca del terrible lobo.
Encontró a la fiera cerca de su madriguera. Ésta al verle, se lanzó ferozmente contra él; pero Francisco, alzando la mano, le dijo dulcemente:
- En el nombre de Dios ¡paz, hermano lobo!
El lobo bajó la cabeza y fue a echarse mansamente a los pies del santo.
Entonces éste le habló de la siguiente manera:
- Hermano lobo, ¿no te da pena el daño tan grande que causas entre los hombres y los animales? Vengo a pedirte que no los ataques. Ellos, a cambio, te alimentarán y te darán casa para que no tengas frío.
Al oír estas palabras el lobo movió la cola y agachó humildemente la cabeza.
Para sellar esta promesa el enorme lobo levantó su pata y la puso encima de la mano extendida del santo.
El asombro y la alegría de la gentes fueron muy grandes cuando vieron regresar a San Francisco. Tras él iba el lobo fiero, que le seguía como un perro fiel.
Francisco, reuniendo a todos en la plaza, les dijo:
- El hermano lobo me ha prometido no ser ya nuestro enemigo. Ustedes, a cambio, cuidarán de que no pase hambre ni frío.
Desde aquel día el lobo terrible vivía feliz en compañía del santo. Se volvió bueno y cariñoso y nunca más hizo daño a nadie.

Leyenda Italiana.

Fuente: Leyendas Universales

EL FUEGO DE SAN TELMO - LEYENDA TRANSEUROPEA - RESUMEN

EL FUEGO DE SAN TELMO

Desde hace siglos, cuando una tormenta azota un barco y hasta se desorienta la brújula, una blanca y fuerte luz aparece sobre los mástiles.
A este fenómeno los marineros le llaman el fuego de San Telmo, quien es su patrón y se encomiendan a él pidiendo calme las tormentas.
Los marinos tienen a San Telmo por protector, pues se cuenta que una noche de gran tormenta el santo, acompañado por sus discípulos, se dirigió a visitar al Obispo de Auvergne, quien estaba enfermo.
Cuando la oscuridad les impedía seguir adelante, Telmo comenzó a encender una vela pretendiendo que en semejante tormenta no se apagara.
A pesar de las dudas de sus acompañantes, la diluvial lluvia y el fuerte viento, la vela no se apagó y los guió hasta el Obispo.
En Portugal llaman al fenómeno "luces de San Pedro" y en España al santo lo representan con el blanquinegro hábito dominico portando una vela en la mano derecha y una pequeña nave en la izquierda, como símbolo de protección hacia los navegantes.
El fuego de San Telmo, físicamente es un resplandor brillante blanco-azulado, que en algunas circunstancias tiene aspecto de fuego, que surge en dobles o triples chorros de estructuras altas y puntiagudas como mástiles, agujas y chimeneas.
También se presenta en aviones y dirigibles, siendo muy peligroso en estos últimos que son cargados con hidrógeno, gas muy inflamable.
Benjamín Franklin observó su naturaleza eléctrica en 1749, y hay relatos de que ha aparecido en las puntas de los cuernos del ganado durante las tormentas eléctricas y en objetos afilados en medio de un tornado.
En la Grecia clásica, la aparición de un único fuego de San Telmo se llamaba Helena y cuando eran dos se le llamaba Cástor y Pólux. En Roma, en cambio, Séneca decía que eran estrellas que se posaban en los palos de los buques.
Y hasta nuestros días, el "fuego de San Telmo" es divisado por las embarcaciones en las noches de mayor oscuridad y tormenta, trayendo a los tripulantes la esperanza de una pronta calma.

Leyenda Transeuropea.

Fuente: Leyendas Universales

SAN JORGE Y EL DRAGÓN - LEYENDA DE TRANSEUROPEA - RESUMEN

SAN JORGE Y EL DRAGÓN

Cierta vez San Jorge, uno de los defensores de la cristiandad, se encontraba caminando por la playa, cuando se percató de la presencia de una bellísima joven. Iba vestida de blanco y se dirigía al mar, reflejando profunda angustia.
El santo se acercó y ésta le gritó:
- ¡Noble señor, huya mientras pueda! ¡Aquí morirá!
- Cómo ¿de qué me habla? ¿Dejar una doncella a merced del peligro? ¡No lo creo! -repuso atento caballero.
Entonces una ola rompió violentamente, llamando su atención hacia la agitada marea, de donde prevenían estridentes y extrañísimos ruidos. San Jorge, al voltear, observó una multitud que gritaba:
- ¡Corran!, ¡corran que viene el dragón!
La joven, advirtiendo el peligro, alertó a San Jorge:
- ¡Vete! Pronto vendrá un dragón que todo lo destruye. Nuestro ejército y nuestro ganado ya han sucumbido a sus llamas, destruyendo el reino de mi padre.
En medio del embravecido mar, empezaron a oírse los ruidos con mucha más intensidad.
La muchacha continuó su relato, rompiendo en llanto: - Mi pueblo ofrece una doncella en sacrificio cada año, para mantener a la bestia fuera de la ciudad. Esta vez he sido yo la escogida.
De pronto, el dragón emergió de las aguas, acercándose para atacar a San Jorge, que se interponía entre él y su presa; pero el caballero, en un ágil movimiento, se armó con su escudo y lanza, hundiendo ésta en el cuerpo del dragón, quedando éste mal herido.
San Jorge ideó un plan y pidió ayuda a la aterrorizada joven:
- Quítate el chal y átalo al cuello de la bestia. Llevémoslo al pueblo que no hará daño.
El feroz animal, extenuado y sin fuerzas, se dejó llevar por la doncella, cual manso corderito, hasta la plaza principal, donde ante el asombro y espanto de los presentes, el héroe desenvainó una gran espada, dando muerte al dragón.
- Esta es una prueba del poder del Señor. Conviértanse, que Él todo lo puede - les habló.
La doncella, que resultó ser la princesa Sabra, fue la primera en bautizarse, después de lo cual contrajo matrimonio con San Jorge, su valiente defensor.

Leyenda Transeuropea.

Fuente: Leyendas Universales

EL ACUEDUCTO DE SEGOVIA - LEYENDA ESPAÑOLA - RESUMEN

EL ACUEDUCTO DE SEGOVIA

En la ciudad de Segovia, en España, existe un acueducto famoso de doble arquería que lleva el agua de una zona a otra.
Sobre esta construcción, que es una maravilla del arte y la ingeniería, se cuenta una historia que dicen, protagonizó una bella joven hace muchísimo tiempo.
La muchacha de este relato vivía con su madre y un tío sacerdote. Tenía por obligación ir todas las mañanas a la fuente para cargar agua y llevarla a su hogar. Para ello, utilizaba un cántaro que portaba en la cabeza.
Una tarde, agobiada por el peso de la vasija y el intenso calor, se sintió tan cansada que, en un arrebato de cólera, ofreció entregar su alma al diablo si, a cambio, hacía que el agua se transportara sola del pozo hasta su casa.
Pasado el momento de ira, la joven olvidó sus palabras y continuó su marcha; pero en medio del camino, escuchó una tenebrosa voz, llamándola.
- ¡Muchacha! ¡Va estoy aquí! ¿Me llamaste? Debes saber algo. Apenas veas la luz del Sol te concederé lo que pides, pero también tomaré lo que ofreces ...
Horrorizada, la joven corrió hacia donde su madre y su tío, y temblando de nervios, les contó lo ocurrido.
La noche llegó con truenos y relámpagos. La gente huía despavorida para no ser alcanzada por los rayos, que ya habían pulverizado las rocas más sólidas; pero la intensa neblina que se había formado no les permitía ver por dónde iban.
Preocupado por su sobrina, el sacerdote suplicó de rodilla:
- ¡Señor, apiádate de mi sobrina! Alivia su desdicha y líbrala del mal.
Al día siguiente, un espectáculo fue observado por los pobladores: un imponente acueducto, al que solo le faltaba una piedra para su uso, había aparecido.
Entonces, la tierra se abrió y se escuchó el lamento del mal, que desapareció entre las grietas y no volvió más.
La joven había salvado su alma gracias a los ruegos del tío sacerdote, y ya no tendría más necesidad de acercarse a la fuente para traer agua, gracias al acueducto. La piedra faltante fue colocada hábilmente por hombres de Segovia y el agua comenzó a discurrir.

Leyenda Española.

Fuente: Leyendas Universales

LA LEYENDA DEL REY ARTURO - LEYENDA INGLESA - RESUMEN

LA LEYENDA DEL REY ARTURO

Inglaterra había quedado huérfana de soberano tras la muerte del rey Uther, y la nobleza pedía a Dios que los guiara para encontrar al nuevo sucesor de la corona.
Los miembros de la corte peregrinaron desde la plaza principal al monte, elevando plegarias para encontrar pronto a su próximo monarca. Una vez en la cima, finalmente hallaron la señal divina que esperaban.
Clavada en una roca, encontraron una espada con la siguiente inscripción: "Soy Scaliborn, el mejor tesoro de un rey".
El Obispo, reconociendo la mano de Dios en el hallazgo, sentenció:
- ¡Nobles de Gran Bretaña, el Señor ha hablado! Aquel que logre retirar la espada de esta piedra será ungido como nuestro nuevo monarca.
Varios fueron los caballeros que lo intentaron; sin embargo, uno a uno fueron fracasando.
Pero el tiempo pasó y llegó la fiesta de Pentecostés, y con ella los más prestigiosos caballeros, entre ellos Sir Kay.
Tenía Sir Kay un joven escudero, llamado Arturo, quien lo acompañaba en los torneos.
Cuando, ejercitando para la contienda, el caballero rompió su espada, le ordenó al mozo:
- Por favor, Arturo, ve a la casa de mi padre, dile que necesito una espada nueva y tráemela.
Arturo fue por el arma, pero en el camino pasó por un monte peñascoso y encontró una hermosa espada. Sin pensarlo mucho, decidió llevársela a su amo; así que la retiró de la piedra en que estaba clavada y regresó con Sir Kay.
Al ver la espada, el resto de caballeros y asistentes al torneo exclamaron:
- ¡Es Scaliborn! ¡Es la espada sagrada! ¡La espada de nuestro rey!
Sir Kay pensó haber sido elegido rey; pero el Obispo aclaró que el reto no trata de quien posea la espada sino de quien la haya retirado de la roca. Acto seguido, mandó colocarla nuevamente para hallar al verdadero soberano.
Una vez más, todos los caballeros hicieron vanamente el intento; y al no haber otros aspirantes, Arturo, escondido entre la multitud, pidió al Obispo un oportunidad.
El joven escudero sacó fácil mente la espada de la roca, por lo que fue nombrado rey en medio del júbilo de la gente, llegando a encabezar grandes hazañas para gloria de Inglaterra.

Leyenda Inglesa.

Fuente: Leyendas Universales

LAS DOS FLECHAS DE GUILLERMO TELL - LEYENDA SUIZA - RESUMEN

LAS DOS FLECHAS DE GUILLERMO TELL

Hace siete siglos un joven y humilde leñador, que habitaba una aldea en las montañas suizas, vivía sometido junto a los demás aldeanos, a la tiranía del gobernador Gessler.
Su nombre era Guillermo Tell.
Cierto día, mientras caminaba con dirección a la plaza, vio cómo la gente hacía reverencias ante un gorro colgado en un poste. Intrigado, preguntó al muchacho que estaba a su costado cuál era el motivo de aquello.
- Es una orden del Gobernador, para mostrarle nuestro respeto y sumisión -repuso el aludido.
Guillermo, indignado por el ridículo mandato, exclamó en voz alta: -¿Respeto? ¡Va solo respeto mi libertad!
Inmediatamente, fue aprehendido por los guardias, quienes lo llevaron en presencia del Gobernador.
Una vez allí, el tirano le dijo:
- Debería hacer que te maten; pero soy un hombre complaciente, y según he oído, tú eres un gran tirador. Vaya proponerte un desafío: deberás acertar con tu flecha una manzana a cincuenta metros de distancia. Si sales airoso, quedarás en libertad.
El leñador aceptó; pero grande fue su asombro al ver que la manzana del reto estaba colocada sobre la cabeza de su propio hijo.
Guillermo Tell solicitó, entonces, dos flechas y se preparó para hacer el tiro. Disparó y la flecha se incrustó en el corazón de la manzana. Admirado, Gessler le preguntó:
- ¿Por qué pediste otra flecha, cuando claramente bastaba una?
- La otra era para ti, en caso hubiera fallado -replicó Guillermo.
Furibundo, el Gobernador ordenó de inmediato llevarlo a prisión; pero mientras era conducido por los guardias, el hábil arquero logró escapar.
Estando fugitivo, Tell cayó en la cuenta de que nada cambiaría mientras su pueblo no fuera libre, y se preparó para enfrentar al Gobernador con una emboscada.
En medio de la confusión del ataque, tomó su ballesta y le disparó, hiriéndolo de muerte.
Al ver al tirano tendido en el piso, el leñador se acercó y le dijo:
- ¡Con la primera flecha gané mi libertad y con ésta, la libertad de mi pueblo!
Aún hoy, seiscientos años después, los habitantes de Suiza cuentan historias sobre el valeroso Guillermo Tell, quien se convirtió en un símbolo de la libertad de su patria.

Leyenda Suiza.

Fuente: Leyendas Universales

LA VÍA LÁCTEA - LEYENDA ESTONIANA - RESUMEN

LA VÍA LÁCTEA

Una joven doncella llamada Lindú fue designada por el mismo Dios para proteger a las aves de la creación.
Los alados animalitos, felices por tener a tan bella protectora, volaban muy cerca de ella, posándose sobre sus hombros, haciéndole compañía y contándole de dónde venían en primavera y a dónde se dirigían en otoño.
La belleza de Lindú era tan deslumbrante Y distinta, que muchos de los jóvenes de la comarca habían pedido su mano en matrimonio, siendo rechazados. Hasta los astros del cielo querían a la hermosa joven como esposa.
Con esa intención bajó la Estrella del Norte, portando diez magníficos regalos para entregarle; sin embargo, Lindú los rechazó diciendo: -Gracias, Estrella, pero no debiste salir de tu morada.
La Luna también hizo lo propio, visitándola con veinte de las más deslumbrantes joyas; pero la hermosa muchacha le expresó con melancolía:
- ¡Oh, maravillosa Luna, tú tan cambiante! Sigue tu camino y continúa alumbrando las noches.
Después el Sol, con su dorado resplandor y con las treinta piedras preciosas más finas que hubiera visto el mundo, también fue rechazado.
Solo un afortunado, en su veloz paso consiguió dejarla prendada. Fue un Cometa que se despidió prometiendo regresar para desposarla.
Lindú, con gran emoción, empezó a bordar su vestido de novia, en espera de su gran amor; pero llegó la fresca brisa y luego el intenso Sol, las hojas cayeron y la nieve se posó sobre los árboles, y el Cometa no volvía. La solitaria novia lloraba en silencio, bajo la mirada compasiva de sus amigos, los pájaros.
Ukko, el padre de Lindú, con movido por el sufrimiento de su hija, convocó a los vientos para que la alejen del dolor terrenal. Los vientos accedieron y la llevaron a un brillante palacio ubicado en los confines del cielo, desde donde se la ve con su blanco velo extendido, señalando a las aves el camino a seguir.
Cada cierto tiempo, el Cometa pasa para cumplir su promesa; pero Lindú está inmóvil.
En las noches profundas la podemos apreciar como una banda luminosa y blanca, que hoy llamamos la Vía Láctea.

Leyenda Estoniana.

Fuente: Leyendas Universales

LOS DIOSES LO SABEN - LEYENDA DE CHINA - RESUMEN

LOS DIOSES LO SABEN

Un hermoso corcel blanco vivía en el patio de un templo, donde era venerado por todos y gozaba de muchos privilegios, más no de libertad.
Un día, una joven mendiga se le acercó y le rogó: - Caballito hermoso, ¿podrías sacarme de la miseria? No tengo padre ni madre, tampoco algo que comer.
- Ay, niña... ¿tú crees que cualquier ofrenda compensa el estar privado de libertad? -le respondió el animal, con lágrimas en los ojos.
Entonces hicieron un trato:
La muchacha se quedaría en el templo, ocupando el lugar del corcel y éste, el suyo.
- Cúbrete con mi capa. A quienes pregunten sobre tu presencia responderás "los dioses lo saben"; los hombres pensarán que fui convertido en diosa -le advirtió el caballo, y así se marchó.
Al poco tiempo, dos ladrones que llevaban joyas robadas del Gobernador se acercaron al templo, donde supuestamente estaría el caballo, para transportarlas.
La joven, que estaba durmiendo, despertó a causa del ruido y exclamó: - Los dioses lo saben-, y los malhechores huyeron a toda prisa, abandonando el tesoro.
A la mañana siguiente, el Gobernador anunció haber recuperado el tesoro robado gracias a un milagro. Parado frente a la joven, la interrogó sobre su presencia en el templo, a lo que ella dijo: - Los dioses lo saben.
El Gobernador se postró a sus pies, llamándola diosa, y mandó construirle un enorme palacio, donde pudieran adorarla y presentarle ofrendas.
De pronto, una noche el caballo golpeó la puerta. La muchacha ordenó dejarlo entrar, y en su presencia, el caballo confesó
- He sufrido mucho. Conocí la libertad, pero sin amor ni amistad.
- Yo también sufrí mucho en mi soledad. Sin amor ni amistad no hay felicidad -replicó la muchacha.
Secando sus lágrimas, la doncella abrió los ojos y observó ante ella, con gran admiración, no al caballo sino a un guapo varón.
Se estrecharon tiernamente y ambos se dijeron: - De nada sirve la libertad si no hay amor ni amistad. Los dioses lo saben...

Entonces sonrieron y, llenos de felicidad, se desposaron y vivieron juntos por siempre.

Leyenda China.

Fuente: Leyendas Universales

EL TRIBUNAL - LEYENDA HEBREA - RESUMEN

EL TRIBUNAL

Hubo una época en que todas las guerras estaban prohibidas, la justicia regía; todo era paz, armonía y abundancia, y hasta los animales debían ser amorosamente protegidos. Fue durante el imperio del rey Salomón, hijo de David.
Un día, la calma en el salón principal del palacio del rey fue interrumpida por un hombre que dando alaridos, irrumpió con una serpiente enroscada mortalmente en el cuello.
Sentado en su trono, Salomón oyó su súplica:
- ¡Sabio y justo soberano, por favor, socórreme!
- ¡Buen hombre, pareces estar en problemas! Dime qué puedo hacer por ti –respondió el soberano.
Con cierta dificultad, la inesperada visita se incorporó ligeramente para ver directamente a los ojos del rey y poder contarle su historia.
Entonces le explicó cómo toda su vida había hecho lo posible por vivir en paz, como todos los súbditos, siguiendo siempre sus sabias enseñanzas y, después de hacer una pausa para recuperar el aliento, continuó:
- Su Majestad, ayer por la tarde, luego de ordeñar mis vacas, oí los sollozos de esta serpiente que me dijo que, por favor, le diera de beber algo de leche y a cambio, me mostraría un tesoro.
El hombre continuó su relato, refiriendo haber hecho lo que la serpiente dijo, tras lo cual ella lo condujo hacia un solitario lugar.
Una vez allí, me ordenó levantar una enorme piedra para poder hallar el tesoro; y cuando me incliné para levantarla, el reptil saltó sobre mi cuello e intentó matarme para poder comerme.
- Majestad, y por eso la traje hasta aquí, para que tú decidas quién debe morir.
Luego de oír esto, el rey Salomón pidió a la serpiente una explicación.
- Sabio Salomón, en las escrituras está que hemos de morder al hombre en el talón. ¿No podemos acaso quitarle la vida? – respondió el reptil.
El soberano replicó:
- Desenróscate. No habrá justicia mientras uno esté en inferioridad.
Y al ver al animal arrastrándose en el suelo, se dirigió al angustiado hombre:
- Pero la escritura dice que tú quebrantarás su cabeza. Estás en tu derecho.
Hízolo así entonces el hombre y se liberó al fin del traicionero reptil.

Leyenda Hebrea

Fuente: Leyendas Universales

EL DRAGÓN AGRADECIDO - LEYENDA GRIEGA - RESUMEN

EL DRAGÓN AGRADECIDO

En la antigüedad el pequeño Aetos vivía en la isla griega de Creta.
Por esa época, era costumbre regalar a los niños de Grecia ni males tiernos para que ellos pudieran criar como mascotas. Siguiendo con la tradición, Aetos recibió de sus padres una cría de dragón como obsequio.
- ¡Qué hermoso animal eres! -expresaba el pequeño, muy encariñado – ¡Serás mi mejor amigo!
El niño jugaba con el animal todo el tiempo, llegando a pasar largas horas en su compañía y, debido a esto, el dragoncito correspondía plenamente a su pequeño amo.
Con el tiempo, ambos crecieron y se hicieron jóvenes. Aetos se volvió un joven justo y sabio; pero el dragón, como era su naturaleza, se transformó en una criatura violenta y arisca.
Las personas de la isla, preocupadas por esto prometían:
- Si ese muchacho no da muerte al dragón, nosotros terminaremos con él antes de que seamos destruidos por la fiera.
El joven griego, meditó profundamente qué hacer con su amigo para que nadie le haga daño, y decidió llevarlo al desierto, lejos de la gente.
Cumplido su cometido, retornó a la aldea reprimiendo las lágrimas, agobiado por la tristeza de haber perdido a su mejor amigo. Sin embargo, el tiempo logró amilanar su pena.
Años después, el muchacho, convertido ya en hombre, salió de cacería al desierto; y para su mala suerte, mientras buscaba a su presa, fue atacado por unos malandrines que andaban por allí.
- ¡Auxilio! ¡Socorro! ¡Ayúdenme, por favor! -gritaba Aetos luchando por cubrirse de los gol peso
De pronto, se escuchó un ruido estruendoso y unas llamaradas alcanzaron los pies de los bandidos. Grande fue su asombro al voltear y ver a una bestia que les lanzaba fuego por la boca y, despavoridos, huyeron, perdiéndose en el camino.
Era el dragón que, reconociendo a su amo, había acudido en su auxilio. El joven, emocionado, lo abrazó amorosamente; y el animal, feliz por el reencuentro y por haber podido salvarla la vida, restregaba la cabeza en su regazo.
La noticia se extendió por la comarca, y finalmente se reconoció que en este mundo existen todavía corazones agradecidos, incluso albergados en el cuerpo de la fiera más terrible.

Leyenda Griega

Fuente: Leyendas Universales

LA PRINCESA QUE NO CUMPLIÓ - LEYENDA DE FRANCIA - RESUMEN

LA PRINCESA QUE NO CUMPLIÓ

Muy lejos en el tiempo, en un reino de Francia vivía una bella princesa propietaria de un lago que fue solicitada en matrimonio por muchos caballeros.
Uno especialmente era muy insistente, por lo que para librarse de él, la princesa le puso como condición de que se casaría cuando la laguna de Plaisance se juntara con la del Duque.
Sabiendo lo distantes que estaban.
El pretendiente enamorado, en silencio y en secreto hizo construir un canal que oportunamente, y siempre en secreto inundó con las aguas de las dos lagunas.
Con la certeza de que había cumplido con la exigencia para desposarse libremente, una noche invitó a la princesa y la llevó desde su casa en barco de la laguna de Plaisance a la del Duque.
La sorpresa de la princesa se convirtió en desesperación, al comprender que debía cumplir su promesa sin que lo quisiera.
A tal extremo llegó su angustia, que se arrojó aliaga desapareciendo en él.
Desde entonces, en las noches de verano, especialmente en las que el clima invita a acercarse al lago, se ve en la orilla una mujer de incomparable belleza que con un peine de oro de sirena está ocupada desenredando su hermosa cabellera.
Cuando alguien se le acerca demasiado, huye a las profundidades del lago donde, dicen habita en un castillo de cristal.
Y se cuenta que una vez por estar distraída, no se dio cuenta de la presencia de un transeúnte y dejó olvidado su peine de sirena.
Sin embargo, cuando vio que el hombre lo tomaba para sí, salió rápidamente de las aguas y arrastró al inocente a las profundidades.
Se dice que un padre capuchino quiso romper el hechizo y, tras varios días de esperar a que salga a la orilla, no se sabe cómo terminó enamorado y llevado hasta el fondo para nunca salir más.
Así también un valiente soldado corrió la misma suerte y se supone que vive en el castillo de cristal junto con la princesa que no quiso cumplir su promesa.

Leyenda Francesa.

Fuente: Leyendas Universales

EL REY QUE LLEGÓ POR MAR - LEYENDA DANESA - RESUMEN

EL REY QUE LLEGÓ POR MAR

Muchos siglos atrás, en Dinamarca, una tarde antes de ponerse el Sol, un grupo de pesca- dores nórdicos que trabajaban como esclavos para los piratas vikingos, divisaron en el mar la silueta de una nave.
Era de un intenso color rojo, con los costados adornados de espejos y guirnaldas, y llevaba tallada en la proa la cabeza de un iracundo dragón.
Los pescadores, atemorizados, empezaron a cuestionar entre sí la identidad de los tripulantes de la extraña embarcación, que parecía acercarse hacia donde ellos se encontraban.
Sin poder obtener una respuesta, se armaron de valor y abordaron la nave, en busca de quienes la habitaban; pero grande fue su sorpresa al encontrar al pie del mástil, a un recién nacido, cubierto por escudos y arropado con finas telas y joyas.
- ¡Un niño dormido! – exclamaron. De pronto, contagiados por una energía misteriosa y convencidos de haber recibido un regalo del cielo, comenzaron a saltar y danzar: sus dioses por fin les habían enviado un rey.
Por la noche, después de mucho deliberar, decidieron llamarlo Skiold, que significa escudo, nombre de los mismos entre los cuales había sido hallado.
Al crecer, Skiold se convirtió en un gallardo mancebo, sagaz para la caza y diestro para la lucha. Pero Skat, rey de sus enemigos, los sajones, menospreciando estas habilidades, ordenó a su ejército invadir sus dominios.
El adolescente, con gran valentía se puso al frente de sus hombres y, en medio de fuertes arengas, los llevó a la lucha, obteniendo la victoria.
Skiold, quien deseaba consolidar la paz entre ambas naciones, desposó a la hija del derrotado rey sajón; y en los años venideros, gobernó el reino con tanta justicia, amor y sabiduría que ganó por completo el respeto y la admiración de su pueblo.
Con el pasar del tiempo, su salud decayó. Entonces, sintiéndose anciano y débil, habló a sus súbditos de la siguiente manera:
- Veo llegar la muerte; pero sin pena me alejo, porque dejo una nación fuerte. Así como llegué sobre las olas del mar, al cerrar los ojos también deseo estar allá, dentro de la nave roja que me trajo.
Y así, al morir su cuerpo fue depositado en la barca, la misma que, en medio del llanto de todos los integrantes del reino, se perdió en el horizonte.

Leyenda Danesa.

Fuente: Leyendas Universales

EL HADA MORGANA - LEYENDA DE ITALIA - RESUMEN

EL HADA MORGANA

Al comienzo de nuestra era, un codicioso rey bárbaro deseaba conquistar el poderoso Imperio romano.
En aquella época, los bárbaros avanzaban en filas ordenadas hacia los países del Sol; y las huestes de este rey, obedeciendo su afán de poder, llegaron hasta el mar Jonio, estableciéndose en el estrecho que separa la isla de Sicilia de la ciudad italiana de Calabria.
Corría el mes de agosto y a pocos kilómetros, se lograba divisar la espectacular isla, de playas llenas de naranjos Y olivos, y de fértiles tierras enmarcadas en un gran monte humeante, el Etna.
- ¿Cómo llego a esa tierra? –meditaba el rey bárbaro, quien desde su caballo, miraba con ambiciosos ojos el mar que se interponía entre él y la tierra deseada.
De repente, una hermosa mujer apareció frente a él, dirigiéndole cortésmente la palabra:
Veo que miras con ansias esa bella isla. Yo puedo hacer tuyos sus hermosos paisajes.
Mírala, está a tan sólo dos pasos de ti...
Inesperadamente, luego de una señal de la mujer, las costas de Calabria parecieron estar muy cerca del rey. Los cielos y los mares estaban en calma, y solo una ligera neblina se observaba.
El rey bárbaro quedó pasmado al ver lo que tenía frente a él: un paisaje tan próximo que casi podía tocar los montes con las manos.
- ¡Increíble! Veo los montes cubiertos de olivos, los campos verdes con naranjales y limoneros; los campesinos y su ganado, el puerto de Mesina con sus naves descargando la mercadería... ¡Y todo tan cerca de mí! –repetía sin salir del asombro.
Tan fascinado quedó el monarca que saltó de su caballo lanzándose al agua, seguro de alcanzar la isla en dos brazadas; sin embargo, no pudo con la profundidad del océano y se perdió para siempre en sus aguas.
Así se rompió el encanto: todo había sido un espejismo, un juego de visión producido por la hermosa mujer, conocida como el hada Morgana.
Hasta hoy, es posible ver en los meses de agosto y setiembre, reflejándose desde la orilla de la ciudad de Reggio, la imagen precisa y nítida del litoral siciliano, que cual espejo muestra sus casas, sus plantas y jardines, sus naves y hasta a los hombres que trabajan en el puerto de la encantadora isla.

Leyenda Italiana.

Fuente: Leyendas Universales

SOLUCIÓN SALOMÓNICA - LEYENDA HEBREA - RESUMEN

SOLUCIÓN SALOMÓNICA

La servidumbre del Rey David, padre de Salomón, se encontraba cenando en los comedores del palacio.
Uno de los siervos, que acabó velozmente su porción de comida, al observar que todos sus compañeros aún no habían terminado de comer, avergonzado, hizo una solicitud a su compañero de asiento.
- He comido de forma tan apresurada que mi plato ya está vacío. Por favor, bríndame un huevo duro de tu plato para disimular mi falta de educación.
Su compañero, pensando en sacar provecho de la situación, aceptó ayudarlo pero poniendo una condición: -Deberás devolverme no solo lo brindado, sino también los beneficios que produce este huevo–, le dijo.
- ¡Acepto! -dijo el siervo-, sin comprender bien la intención del compañero, y logró terminar la comida al mismo tiempo que los demás.
Pasó el tiempo y el siervo fue a devolver el huevo.
- ¡¿Qué?! ¡¿Sólo un huevo?! –replicó el compañero-. No, tú debes devolverme también los pollitos, gallinas y demás huevos que ese huevo hubiera producido en todo este tiempo.
El caso fue llevado ante el juez, quien sentenció que se cumpla lo que exigía el demandante. Nuestro siervo estaba muy preocupado porque no tenía lo exigido.
Salomón, aún sin ser rey, era ya famoso por sus sabias decisiones; y al enterarse de lo sucedido, conversó con la víctima y le aconsejó:
- Pon a cocer unas habas y luego siémbralas; así, al ver lo que estás haciendo, te preguntarán el por qué de ello y tú responderás que no tiene nada de raro, pues un juez dice que un huevo cocido puede producir pollos, gallinas y otros frutos.
Obedeció el siervo, y todo mundo comentaba su torpeza de sembrar habas cocidas. Esta noticia llegó a oídos del Rey David y lo hizo llamar ante él.
El siervo contó todo lo ocurrido y así, el juez fue llamado para la revisión del proceso. Se dieron cuenta de lo absurdo de la demanda, por lo que solo tuvo que pagar el huevo que había recibido prestado.
Muy pronto todos se enteraron que la idea había sido de Salomón y comentaban la gran sabiduría del que sería el futuro rey.

Leyenda Hebrea.

Fuente: Leyendas Universales

LA VENGANZA DE LA ONDINA - LEYENDA DE ALEMANIA - RESUMEN

LA VENGANZA DE LA ONDINA

Berthold, era el hijo del guardabosque de la Selva Negra de Tuttlingen. Una noche, luego de beber más de lo permitido, cruzaba el bosque acompañado por los brillantes rayos de la Luna.
A pocos metros del sendero del bosque había una laguna a la que miró desinteresado.
Sin embargo, quedó petrificado cuando vio sumergida hasta la cintura una encantadora joven que peinaba su cabellera.
Mayor fue su sorpresa al ver que ella no huía al acercársele, y más aún, entabló conversación que se repitió por muchos días, surgiendo entre ellos una gran pasión que era el comentario y envidia de todos en Tuttlingen.
La muchacha de las aguas se llamaba Eveline, era una ondina y para casarse con Berthold este debería prometerle que nunca iría con ella sobre las aguas.
Hecha la promesa solicitada se unieron en matrimonio. El amor que demostraba la pareja era tan natural y sincero, que se convirtió en ejemplo para todos los amantes y enamorados soñadores.
Con el tiempo llegó el invierno y una mañana Berthold le dijo a Eveline. "Vamos a salir juntos, que te he preparado una sorpresa". Caminaron y llegaron hasta la laguna en que se conocieron y el esposo sacó de un bolso dos pares de patines y le dijo:
- Te voy a enseñar a patinar.
Consternada y pálida Eveline le increpó desesperada:
- Tú promesa. Estás olvidando tu promesa.
Dichas estas palabras el hielo: se rompió y ella desapareció entre las aguas y él quedó flotando agarrado de los hielos.
Dos años demoró en aceptar su tragedia y por consejo de amigos y vecinos Berthold se volvió a casar. La noche de bodas, mientras todavía sonaban los violines a lo lejos, los recién casados ingresan a la cámara nupcial y de pronto una sombra se yergue entre ellos y los separa. Noche a noche se repite la escena. Es Eveline que reclama sus derechos.
Sin poder hacer nada, los recién casados han terminado separados. Ella ha vuelto a casa de su madre y Berthold está recluido en una casa de salud, donde no cesa de hablar de una ondina que vive en el fondo de la laguna.

Leyenda Alemana

Fuente: Leyendas Universales

GODOFREDO Y EL LEÓN - LEYENDA DE FRANCIA - RESUMEN

EL GODOFREDO Y EL LEÓN

En el tiempo de las cruzadas – grandes expediciones militares en defensa de la fe cristiana–, existió un distinguido caballero de nombre Godofredo.
Un día, cabalgando en el bosque, escuchó el inconfundible rugido del más poderoso de los felinos.
Extrañado, bajó de su corcel y se abrió paso sigilosamente entre los árboles, cuando entonces vio a un león prisionero de una enorme serpiente que se encontraba a punto de asfixiarlo.
- ¡Detente serpiente! –dijo en voz alta el caballero.
Godofredo disparó una flecha a la cabeza del reptil, logrando que el animal se desenrosque del cuerpo de su víctima. El león por su parte, viéndose libre, se acercó lentamente a su salvador, queriendo saber de quién se trataba.
Godofredo, creyendo haber cometido un error y temiendo ser el causante de su propia muerte, dio un salto hacia atrás y se quedó quieto para evitar el peligro.
Sin embargo, grande fue su asombro cuando, en vez de abalanzarse sobre él, la criatura se echó tiernamente a sus pies y comenzó a lamer sus manos, en señal de gratitud.
El caballero dirigió una mirada complaciente a la fiera y marchó de regreso al campo de batalla; el león le siguió y desde ese momento fueron inseparables.
- ¡Huyamos! ¡Ese animal nos va a destrozar! –gritaba la gente al ver caminar a Godofredo con la bestia a su lado; pero con el tiempo se acostumbraron y llegaron a ver al león como una criatura leal y protectora.
Al finalizar las cruzadas, los hombres, debiendo regresar a su país, abordaban el barco que los llevaría de regreso a cosa Godofredo subía en compañía de su entrañable amigo, cuando el capitán se paró delante suyo y dijo:
- ¡Por ningún motivo llevaré a este animal en mi nave!
Godofredo, los demás caballeros y tripulantes rogaron al capitán que cambie de parecer; pero éste permaneció inquebrantable. La embarcación tuvo que zarpar, dejando al león en el puerto.
Entonces, ocurrió algo insólito: el feroz animal se lanzó al agua para alcanzar la nave; pero sus fuerzas se iban agotando para luchar contra el océano...
Cuando el capitán del barco se dio cuenta de la audacia y fidelidad del león, compadecido, dio orden para que la nave retrocediera y así lo pudieron recoger y llevar a su país.

Leyenda Francesa

Fuente: Leyendas Universales

LA CRUZ DE FUEGO - LEYENDA CATALANA - RESUMEN

LA CRUZ DE FUEGO

El emperador Carlomagno es recordado por los españoles por haberles devuelto la paz tras vencer a los moros que dominaron su territorio durante siglos.
La ciudad de Gerona, en España, fue testigo de una batalla que, por su ferocidad, está en la memoria de los habitantes hasta el día de hoy.
Acompañado por un numeroso ejército de valientes hombres, Carlomagno cruzó los montes hasta llegar a los muros de Gerona, a la que cercó con sus huestes.
Los días transcurrían, y los ejércitos continuaban luchando con sumo coraje. Los españoles eran casi tantos como los moros, pero el ejército árabe parecía ser invencible.
Noche a noche, los hombres de Carlomagno suplicaban al Señor fervorosa mente para salir bien librados de la contienda.
El Emperador veía con preocupación cómo sus mejores hombres empezaban a dar señales de agotamiento y cómo sus soldados más jóvenes caían abatidos ante las implacables espadas moriscas.
Entonces, con el rostro desencajado y temiendo perder la batalla, Se arrodilló apoyado en su espada, pidiendo al Todopoderoso por la salvación de su ejército.
De pronto, una gran tormenta se originó, dejando a todos maravillados a causa de una súbita aparición: una gigantesca cruz de fuego se divisaba sobre el campamento moro.
Los soldados de Carlomagno gritaron con júbilo, sintiéndose vencedores, pues Dios así lo disponía con ese milagro.
Entonces, el emperador ordenó a su ejército volver a las armas, aprovechando que el Señor les había dado su venia para atacar.
Se dirigieron a la zona enemiga armados hasta los dientes, cargando incluso piedras y palos que encontraban en el camino.
Una vez allí, la victoria fue suya. Carlomagno y su ejército vencieron a los moros en una feroz contienda, y Gerona pasó a poder de los cristianos.
La aparición de la cruz de fuego quedó por siempre en la memoria de los españoles.

Leyenda Catalana.

Fuente: Leyendas Universales

LAS PERLAS DEL RAJÁ - LEYENDA ÁRABE - RESUMEN

LAS PERLAS DEL RAJÁ

Un Rajó, pensando que sus días estaban contados porque una rara enfermedad lo tenía postrado en cama, decidió repartir entre sus seis hijas las perlas que consiguió, con mucho esfuerzo, durante toda su vida.
Determinó, en su testamento, que la hija mayor recibiría una perla y un séptimo de lo que quedara; la segunda dos perlas y un séptimo de lo restante; la tercera, tres perlas y un séptimo del sobrante y así sucesivamente hasta completar a todas las herederas.
Las hijas más jóvenes, no contentas con el testamento pues les parecía injusto, se presentaron ante el juez Beremiz para que resolviera legal y justamente el problema.
El juez, conocido en la comarca por su sabiduría, después de haber analizado por algunos instantes acerca de esta división, les respondió diciéndoles:
Su padre ha sido muy justo en su sentencia, por los siguientes motivos:
Las perlas eran 36 y tenían que ser divididas entre 6 personas.
La primera recibió una perla y un séptimo de 35 que son cinco, por lo que se deduce que fueron 6.
La segunda, de las 30 perlas sobrantes, recibió 2 y un séptimo de 28, es decir 4, haciendo un total de 6.
La tercera, de las 24 perlas que quedaban, recibió 3 y un séptimo de 21 que son 3, entonces llega a tener 6 también.
La cuarta, de las 18 que restaban, se quedó con 4 más un séptimo de 14 que son 2, alcanzando a recibir 6 perlas.
Para la quinta quedaron 12 perlas, recibió 5 y un séptimo de 7 que es 1, lo que da un total de 6.
Por último la sexta recibió las seis perlas que sobraron.
Beremiz demostró ante las demandantes que su padre fue, muy inteligente al escribir su testamento, puesto que todas las hermanas recibieron lo mismo.

Leyenda Árabe.

Fuente: Leyendas Universales

LA CASA DE LOS AZULEJOS - LEYENDA DE MÉXICO - RESUMEN

LA CASA DE LOS AZULEJOS

En el siglo XVIII, un joven noble vivía en la ciudad de México. Se trataba de Don Luis, Conde de Orizaba.
EI joven era muy perezoso y egoísta, y vivía únicamente para la diversión.
En aquella época, las casas construidas con acabados de azulejos, eran señal de riqueza y posición social, y ampliamente admiradas por la sociedad de entonces.
Por eso, el padre de Don Luis acostumbraba decirle:
- Hijo mío, si sigues así nunca vas a tener casa de azulejos.
A esto, el joven respondía que no era de su interés lograr aquello, sino divertirse mientras le era posible.
Pero, con el tiempo, las palabras de su padre calaron en él y poco a poco, fue cambiando su conducta, trabajando más que divirtiéndose.
A los pocos años, vio recompensado su esfuerzo y pudo comprar una gran casa; y haciendo uso de su fortuna, mandó decorarla lujosamente, con azulejos en colores blanco, amarillo y azul.
Terminado el trabajo, anunció a sus padres que iría a vivir a su nuevo hogar y que celebraría una gran fiesta, a la que invitaría a todos los nobles.
Durante la reunión, poco antes de la medianoche, Luis se percató de que faltaba un costoso reloj; entonces, fue al centro del salón, hizo parar la música y habló en voz alta:
- Disculpen la interrupción; pero, al parecer, uno de los presentes ha tomado un reloj muy valioso que se encontraba sobre aquella mesa.
Los invitados se miraron confundidos.
- Son las doce menos diez.
Las puertas están cerradas y ahora, apagaré las luces para que el reloj sea devuelto. De lo contrario, a medianoche, el reloj tocará su música, revelando la identidad del ladrón -continuó Luis.
La persona que tenía el reloj, por supuesto, temerosa de la vergüenza, puso el reloj sobre la mesa.
Encendidas las luces, la atención de los presentes se dirigió hacia la prenda devuelta, esperando en vano que emita sus notas.
La gente, sorprendida, murmuraba; pero Luis, nuevamente, les habló:
- Amigos míos, la verdad es que este reloj nunca toca música ni da la hora. Sólo quería recuperarlo y, ahora, que continúe la fiesta.

Tal es la leyenda de la Casa de los Azulejos, importante joya arquitectónica de la ciudad de México.

Leyenda mexicana

Fuente: Leyendas Universales