POEMA PARA EL DÍA DE LA MADRE - MADRE MÍA


¡MADRE MÍA!

Madre mi amor, tu carta he recibido
y he llorado sobre ella tanto, tanto,
que sus renglones han desaparecido
bajo las turbias gotas de mi llanto.

“Hijo, me dices con ferviente anhelo
en esos signos que mi pecho adora –
¡Dios te bendiga desde el alto cielo
como yo te bendigo en cada aurora!

“Hijo, sé bueno, y como bueno, honrado;
no te arrastres jamás por la escoria,
y cuando bajes al sepulcro helado
Dios como premio te dará la gloria...

“Sé, paladín de toda causa buena;
coloca la razón sobre el deseo,
y cada vez que ruedes en la arena,
álzate con más fuerza, como Anteo.

“No envidies con rencor lo que te admira,
porque la envidia ruin, tenlo presente,
es una gloria para el que la inspira,
y es un infierno para el que la siente.

“El premio de la lucha es la victoria.
Combate, pues, con pecho decidido.
¿Vacilas? ¡Vuela a conquistar la gloria!
¡Quién no espera vencer, está vencido!

“Si odias, depón tu encono envenenado;
si amas mantén tu amor hasta la muerte,
y, ya seas feliz o desgraciado
aprende a conformarte con la suerte.


“Ama a la patria con amor profundo,
ámala con la inmensa idolatría.
¡Más que a mí misma!¡Más que a todo el mundo!...
¡Mira que es madre tuya y madre mía!

“Respeta todos mis consejos,
si buscas paz, si quieres tener calma,
y hoy que me tienes de tu vista lejos
no me olvides jamás, hijo de alma!

Esto me dices en tu carta bella,
y yo te juro, madre bendecida,
que las lecciones que me das en ella
serán desde hoy la norma de mi vida...

Federico Barreto
(Peruano, 1830 – 1903)

Federico Barreto, Madre Mía, Poema Para El Día De La Madre, Para Niños, Para Primaria, Corto, Breve

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