EL VIEJO Y LA MUERTE - FÁBULAS DE ESOPO


EL VIEJO Y LA MUERTE


Un anciano leñador, agobiado por el trabajo fue al monte, quejándose en el camino de esta manera.

– ¡Qué penoso es vivir cuando falta el sustento para la mujer y los hijos; pagar impuestos y deudas!
¡Señor desfallezco con tan pesada cruz!

Llegado al monte hizo buena provisión de leña y con ella a cuestas bajaba tropezando y cayendo una y otra vez. Sudoroso y extenuado por la fatiga, exclamó:

– ¡No puedo más! ¡Ojalá viniera la muerte!

Al punto la parca se le presento, armada de guadaña y le dijo:
–Aquí me tienes, infeliz. ¿Por qué me llamas?

El viejo, castañeteando los dientes, tartamudeó:

– ¡Te llamé, señora, para que me ayudaras a llevar la carga!

Moraleja: Nada se adelanta con desesperarse, sólo se consigue hacer mala sangre.

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