EL COJO Y EL CIEGO, CUENTOS PARA PENSAR


EL COJO Y EL CIEGO

Un cojo y un ciego se encontraban a la orilla de un río que, por no tener un puente que facilite su cruce, debían vadear para continuar su camino.

Preocupado por la difícil situación en que se encontraban, dijo el cojo:

- Este río no es muy profundo y no lo podría cruzar, pero temo que no podré hacerlo por causa de mi cojera que no me da estabilidad.
- Si no es muy profundo- dijo entonces el ciego- yo también podré cruzarlo, pero como no puedo ver, en cualquier momento puedo resbalar y ahogarme.

Sin embargo, el cojo no quiso darse por vencido y tuvo una idea que se la propuso al invidente:
- Ayudémonos para pasar el río juntos- le dijo- Tú tienes bien las piernas y puedes ayudar a sostenerme, y en cambio yo, como tengo buena vista te guiaré para no resbales.

Y así, el cojo se sentó sobre los hombros del ciego y ambos cruzaron el río, llegando con felicidad a la orilla opuesta.

Nos enseña esta fábula que la unión hace la fuerza y, por tanto, aunque individualmente tengamos alguna debilidad o carencia, si trabajamos en grupo, y nos ayudamos mutuamente, todo lo podremos resolver.

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