CUENTOS CORTOS DE PERRITOS


CUENTOS CORTOS DE PERRITOS

Tenía un hombre dos perros. Adiestró uno para la caza e hizo al otro, el engreído de la casa. Y sucedía que, cuando el perro de caza traía alguna presa, el amo echaba una parte de la misma al perro engreído.

Pero el perro de caza, descontento por ello, hacía reproches a su compañero diciéndole que era él quien salía y tomaba sobre sí todo el trabajo, mientras que el disfrutaba del resultado sin hacer nada.

Pero no es a mí a quien debes censurar, -le dijo el perro guardián, -si no al amo que no me enseñó a trabajar, si no a vivir del trabajo ajeno.

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