LA CASA VERDE PERSONAJES PRINCIPALES RESUMEN MARIO VARGAS LLOSA


PERSONAJES PRINCIPALES DE LA OBRA "LA CASA VERDE"


Don Anselmo o el Arpista.- Aparece un día en Piura, donde se radica para no salir más de ahí. Parece ser un personaje que está más allá del tiempo, pues nadie sabe nada de su pasado y él no parece tener proyectos a futuro. Sin embargo, sorprende a todos fundando un burdel en las afueras de la ciudad, al que bautizan como la «Casa Verde». Es odiado por los sectores conservadores de la ciudad, a la cabeza de los cuales se halla el padre García. Otros lo respetan y lo frecuentan sólo por su riqueza. Don Anselmo es el prototipo del empresario hábil y sin miramientos que hace dinero a expensas de los bajos instintos de los hombres. Quizás el único momento puro de su vida sea su amor por Antonia, la niña ciega; pero la muerte de ésta, durante el parto, seguido del incendio de la «Casa Verde» detiene absolutamente todo, y para don Anselmo ya sólo existe el recuerdo de ese instante crucial de su vida. Termina sus días trabajando como músico en locales de ínfimo nivel. «Es el hombre de un solo sitio, sin pasado y sin futuro: la casa».

Lituma o eISargento.- Es uno de los «Inconquistables», nombre con el que se apodan un grupo de mangaches (piuranos del barrio de la Mangachería) vividores, que no tienen ideales ni metas concretas. Lituma parte a la selva, enrolado en la Guardia Civil, pero trabaja sólo por cumplir, y la posibilidad de abusar de su cargo le permite la revancha de disponer un pequeño poder. Pero ya de regreso en Piura, no es siquiera capaz de salvar a su mujer, Bonifacia, de la prostitución. Lituma es la debilidad, la personificación de una existencia gris: el fracaso.

Fushía.- Es el aventurero que vive al margen de la ley y que ansía poder y riqueza. Cree que el crimen es el único camino para llegar a donde se propone; pero el puro ímpetu no basta para imponerse sobre los demás, y poco a poco va perdiendo su ilusorio poder. Sus propios actos forjarán su soledad final, agudizada por el aislamiento al que lo condena una rara enfermedad de la piel. Pese a todo, su naturaleza emprendedora hace que su mirada esté siempre puesta en el futuro, pues aun enfermo y solo mantiene algún proyecto: confía en el retorno del que quizás sea su único amigo, Aquilino. «Fushía es el movimiento, lo temporal: el río».

Bonifacia o «la Selvática», de origen desconocido. Era de baja estatura y de ojos verdes. Había nacido entre los aguaruna y criada por el cacique Jum. Niña aún, es capturada por los soldados y llevada al convento de Nieva. Expulsada de allí, se casa con el sargento Lituma, quien la lleva a Piura. Acaba convertida en una prostituta de la «Casa Verde» (regentada por la Chunga) a cuyas expensas viven Lituma y «los inconquistables».

Lalita, una mujer iquiteña, del barrio de Belén, muy atractiva, de cabello largo y claro. Muy joven aún, se enamora de Fushía, cuando éste trabajaba en Iquitos como empleado de Julio Reátegui, en el comercio de tabaco. Cuando la policía descubre que este negocio era sólo una fachada del tráfico de caucho, Fushía huye y Lalita lo sigue, arribando ambos a una isla del río Santiago, donde llevarán durante mucho tiempo una vida dura dedicada al robo y el contrabando. En ese ambiente tienen un hijo, el pequeño Aquilino, pero cansada de los maltratos de Fushía, Lalita se fuga con el práctico Nieves, con quien se instala en Santa María de Nieva y tiene dos hijos. Descubierto y arrestado Nieves, Lalita se casa después con el guardia Huambachano, apodado el Pesado, con quien tiene más hijos.

El práctico Adrián Nieves, natural de Amazonas. Su trabajo consistía en guiar a los foráneos a través de los ríos y parajes de la selva. Se enrola en la guarnición de Nieva, pero cansado de la dura vida cuartelaría deserta y se interna en una isla del río Santiago, cercano a la frontera con Ecuador, donde lo acoge Fushía, jefe de bandidos. Se traslada luego a Santa María de Nieva, junto con Lalita (la mujer de Fushía) con quien tiene dos hijos.

Pero es descubierto por la policía y arrestado, permaneciendo en prisión durante muchos años.

La Chunga, hija de don Anselmo y de la ciega Toñita, nacida poco antes del incendio de la «Casa Verde», del que se salva. Ya mayor, trabaja en el bar de Doroteo, y termina apoderándose del negocio, que prospera bajo su impulso. Funda luego una casa-burdel a la que denomina la «Casa Verde» en recuerdo del anterior prostíbulo.

Fuente: Cultura Peruana

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