LA CIUDAD Y LOS PERROS PERSONAJES PRINCIPALES - RESUMEN MARIO VARGAS LLOSA


PERSONAJES PRINCIPALES Y LA OBRA  LA "CIUDAD DE LOS PERROS"



Ricardo Arana, «el Esclavo».

Es uno de los personajes protagónicos de la novela. Se caracteriza por su actitud permanentemente atemorizada, sumisa y dócil, producto de una infancia en la cual las mujeres fueron elemento decisivo. Debido a esto, su padre, un hombre autoritario, decide enviarlo al Colegio Militar Leoncio Prado con la intención de que su hijo se convierta en «hombre».

Dentro de este internado, donde imperaba la ley del más fuerte, Ricardo recibe el sobrenombre de «el Esclavo» ya que asume el papel de víctima ante sus compañeros.

Pese a la pasividad del personaje, se evidencia su lado sentimental al demostrar el gran cariño que secretamente guardaba por Teresa, muchacha que conoció antes de entrar al colegio. Sin embargo, un trágico destino le deparaba al Esclavo, puesto que eventualmente sería asesinado por el Jaguar. Este lamentable suceso llegó a ser rápidamente encubierto por las autoridades del plantel, ya que su prioridad era mantener el prestigio de esta reconocida institución.

El Esclavo es una representación de las minorías que no encajan en la sociedad, y que por su afán de ser aceptadas, terminan siendo víctimas de abuso.

El Jaguar

Proveniente de Bellavista, el Jaguar es un joven de temperamento fuerte, ágil y valiente, cuyo carácter se fue formando por el contexto social bajo en el que se desenvolvía. Al entrar en el colegio militar demuestra su personalidad imponente al no permitir que lo bauticen, rompiendo así con la tradición del alumnado. Él mismo se autodenomina el Jaguar, por su agilidad para esquivar los golpes y su destreza para darlos. A partir de esta denominación, el Jaguar toma la iniciativa de agrupar a sus compañeros en el «Círculo» con el objetivo de imponer un espíritu de lucha y audacia ante la violencia e injusticia en la que vivían.
Dentro de este ambiente el Jaguar juega un rol muy importante, toda la vivencia dentro del colegio militar hace que este joven ante cualquier problema que se le presente utilice todos los medios que posee para defenderse. El Jaguar no se rinde ante ninguna situación, mostrando su sentimiento de superioridad ante los demás, no se deja pisotear por nadie, ejerciendo el control del poder que tiene ante sus compañeros.
Es por eso que el Jaguar representa al hombre de clase social baja de Latinoamérica quien ante la vida tiene una idea machista y reacciona con violencia ante lo que él cataloga como injusto.

Teresa

Es el personaje femenino más importante de la novela. Dentro de la historia funciona como un ideal que encarna los atributos femeninos para los tres personajes principales: El Esclavo, el Jaguar y el Poeta. En diversos momentos de la historia, Teresa establece relaciones amorosas con cada de los personajes citados. El autor la retrata como una joven complaciente, pulcra y delicada, apacible y dócil, que se acopla bien con el ideal machista que impera en la historia. Al mostrar a Teresa como una persona digna y limpia no obstante estar hundida en la miseria, demuestra que no se pierde la decencia por la carencia de recursos. Y este valor supremo atrae a los personajes masculinos que la ven como el polo opuesto de las postitulas de la calle Huatica o de sus madres maltratadas y dominadas.

Los personajes masculinos tienen puntos en común no obstante las diferencias socio-económicas y culturales. Y es que la posición frente al sexo y a la mujer es absolutamente esquemática, por un lado el hecho de ser adolescentes en formación y recibir una educación paterna y docente cuadriculada y prejuiciosa no les permite considerar a la mujer en su valor humano, fuera de un objeto sexual o un ser doméstico, esto es lo que el autor quiere comunicar por medio de Teresa y por medio también de otros personajes femeninos como las madres de los alumnos (Alberto, Ricardo) y, tal vez, las prostitutas de la calle Huatica. Los tres personajes masculinos coinciden en la necesidad de tener lo que les falta en sus hogares y en el colegio: el deseo de ser amados y valorados, en el hecho de ser miradas con ternura y sin sarcasmo.

Para los jóvenes que se enamoran de Teresa, ella encarna lo que ellos tuvieron que abandonar para sobrevivir en el colegio militar. Para el Esclavo, la paz que anhelaba tras una vida dura y cruel, de continuos maltratos a manos de su padre. Para el Poeta, la inocencia perdida cuando es obligado a entrar al colegio y abandona un entorno de vida amable y amistoso, donde no necesita defenderse a cada minuto. Y para el Jaguar, la vida doméstica y apacible que nunca tuvo en su niñez y adolescencia en un mundo violento y a salto de mata.

Al comienzo de la historia, y en el tiempo pasado, se relata la obsesión del Jaguar por Teresa y todo lo que hace motivado por el amor hacia ella. De pequeño, el Jaguar anhelaba estar junto a ella, la buscaba para estudiar y la perseguía en su camino al colegio.

Más adelante, el Jaguar se eclipsa y surge el Esclavo que pretendía tímida e inocentemente a Teresa. Luego, por medio del Esclavo, el Poeta conoce a Teresa y de similar manera experimenta la atracción hacia ella. Tan perfecta, tan pura (pese a saber que era enamorada de su mejor amigo).

Pero al morir el Esclavo, las ilusiones afectivas de Alberto por Teresa se esfuman y otras jóvenes pasan a ocupar su lugar, acaso de un estrato social más acorde con su nivel socio-económico.

Al final los destinos de Teresa y del Jaguar se vuelven a unir. Al salir del colegio el joven la vuelve a encontrar y le propone matrimonio. Teresa acepta.

Alberto Fernández, «el Poeta».

Alberto Fernández cursa el último año en el colegio militar Leoncio Prado, se le conoce como «el Poeta» por su habilidad para redactar novelitas pornográficas y cartas de amor a cambio de dinero y cigarrillos. Es de tez blanca y vive en el distrito de Miraflores.

Alberto era un niño apenas cuando entró al colegio militar y venía de una familia de clase media alta pero desmembrada. Como a la mayoría, le costó adaptarse al nuevo régimen de vida que le imponía la Institución castrense.

Al igual que los demás estudiantes leonciopradinos, el Poeta se ve obligado a asumir una doble identidad: dentro del colegio, como él mismo confiesa, se muestra insensible, rudo y hosco, y al no ser buen peleador, se las ingenia para no involucrarse en riñas, así evita que lo «fregaran», lo que en el lenguaje de los estudiantes implicaba desde bromas de mal gusto hasta abusos sexuales. Por otro lado, fuera del colegio con sus amigos miraflorinos, Tico y Pluto, su proceder es otro: no tiene que mostrarse insensible o arisco, pues no afronta situaciones estresantes ni violentas.

Pese a ser disímiles, Alberto se convierte en el único amigo de Ricardo Arana, sin embargo, se enamora de Teresa, enamorada de Ricardo, demostrando el escaso valor y estima que le daba a la amistad del Esclavo. Hay en Alberto una implícita superioridad por el hecho de provenir de un estrato social alto, y eso se refleja en sus juicios sobre sus compañeros y acerca de la misma Teresa, a quien abandona por una chica miraflorina.

Fuente: Cultura Peruana

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