FUE UN MILAGRO - RESUMEN - TRADICIONES CUSQUEÑAS DE CLORINDA MATTO DE TURNER


FUE UN MILAGRO

I
Llegan épocas en las que los sucesos caen como granizo haciendo suspirar al prójimo con el refrancico aquel, ares o no ares renta me pagues. Y a la verdad que, en la calamitosa era de la guerra, esta sentencia la canta no solo el sacristán de la parroquia sino todo mortal con titulo de autoridad, Así el gobernador como el alcalde y alguacil, todos se empeñan en aligerar la fortuna del infeliz que obedece en los tiempos republicanos donde nadie se conforma con ser pueblo y todos aspiran a mandatario.

Aunque la época del virreinato no tuvo tantos decretos fiscales como registra nuestra historia desde la emancipación de la metrópoli, sospechamos que antaño estuvo .el país mejor gobernado, no porque los mandatarios fuesen en otra masa distinta, sino por el respeto del pueblo al derecho autoritativo y de sucesión en que unos a otros se decían: a la res vieja, alíviale la reja, sin que los Virreyes y tenientes de la corona hubiesen tenido necesidad de malgastar los dineros de las arcas reales para engordar espías, comisionados secretos y. tanta mosca que ha traído el desbarajuste social que se ha convertido en un verdadero laberinto, recibiendo también vela en el entierro nosotros los croniqueros de lo viejo, para escuchar la voz de los antiguos que agarrándose la cabeza exclaman; pues ara el rocín, ensillemos al buey!
Y poniendo atajo a los refranes que saltando han ido de la pluma al papel sin el beneplácito de la humilde servidora de ustedes, vamos a desempolvar capítulo de frailes al lado de un milagro.

II

El período de mando del Virrey Marqués de Montesclaros tiene particularidades que bien juzgadas serían el comino de su gobierno, y en los anales del Cuzco se puntualiza no solo por la pompa real con que mandó celebrar las honras fúnebres de la reina doña Margarita, en su carta de 19 de Noviembre de 1612 en la cual participa a la ciudad el fallecimiento ocurrido el 3 de Octubre de 1611, sino por el rasgo de justicia que ejecutó con D. Gómez de Tordoya a la muerte de Garcí Pérez de Salinas y la valiente solución que dio al capítulo de frailes convertido en rivalidad casera de aquellas que sacuden la paz y quietud del vecindario.
Tengo para mi creencia que Fray Francisco de Otalara Comisario Visitador de la Provincia de San Antonio de las Charcas, dividida de la de. Lima, sería hombre docto, de peso y virtud ejercitada pues el Virrey Marqués de Montésclaros, como también su antecesor, solía enviar pajecillo a la celda monacal en llamamiento de Otalara para consultar espinilla a de gobierno, diciéndose frecuentemente: saber y experiencia, espantan las dudas.

El año que nos ocupa, gestionábanse asuntos trascendentales entre el Obispado del Cuzco y el Virreynato, consultando la paz y quietud de la república: el Virrey llamando a Otalara enseñóle enrollado pergamino recibido del Obispado, y que sin duda contenía graves delaciones, porque a su lectura agregó:
Vuesa Paternidad no demore un día más su marcha que así lo requiere la gravedad del caso y pongo en manos de Vuesa Paternidad los pliegos pata el Obispado y corregimiento del Cuzco que lo demás corre a cargo de la prudencia y buen gobierno de Vuesa Paternidad
Al día siguiente Otalara salía camino de Jauja para tragarse 200 leguas al pasito de su bestia.

III

El convento de San Francisco se encontraba en momentos de celebrar capítulo convocado por el R. P. Fray Diego. Altamirano, Comisario General de la Orden Seráfica, cuando Otalara se presentó mandando suspender capítulo y presentando los mandatos especiales del Obispado junto con los requerimientos del Virrey.

Altamirano diz era tantas muelas, y puso el grito en las puertas de San Pedro y antaño pasó con Otalara lo que ogaño con el muy respetable y virtuoso Padre Gago cuando por mandatos superiores puso en vereda de salvación a los religiosos de la Orden arrancando la zizaña de la casa del Señor.
Se dividieron los conventuales en otalaristas y altamiraneros: gritaron estos y callaron aquellos, y como era de esperarse también las beatas tocarcn baraja para sus disputas acaloradas que duraron hasta el 27 de Noviembre de 1614 en que fue obedecida una resolución superior intimatoria, quedando Fray Altamirano reemplazado por el P. Herrera, triunfante. Otalara, y pacificada la comunidad, aunque diz que Altamirano nunca perdonó a Otalara de quien hablaba siempre con desdén llamándole “el frailecito”.

IV

En estos mismos días se realizó el milagro que traeremos a cuento, debido, según docto cronista de entonces, al orden y paz que entro en la vida del Señor.

Manos sacrílegas hurtaron la corona de plata cincelada de la Virgen que se veneraba en el templo de San Agustín, quedándose el robo entre las sombras.

El Prior de San Francisco mandó al P; Fray Diego de Haro a celebrar en el altar de la Virgen mencionada, y al mundo cormeum saltó sobre el altar la corona perdida con grande admiración de los circunstantes, como saltó en nuestros tiempos cierto cajón de papeles numerados.

Fray Diego de Córdova habla extensamente de este milagro y refiriéndose a la muerte del P. Haro se expresa así: "Dicen que estuvo en el Purgatorio detenido luego que expiró, una hora, por el mucho amor que tuvo a su madre".

El sacristán de agustinos, a quien se miraba con ojos maliciosos, cuando se le preguntaba acerca de la corona, respondía simplemente, empalmando las manos, fue un milagro!

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