UN CENTINELA DE ACERO - RESUMEN - TRADICIONES CUSQUEÑAS DE CLORINDA MATTO DE TURNER


UN CENTINELA DE ACERO


I

El 25 de Noviembre de 1780 reunióse en la ciudad del Cuzco; el Real Consejo de Guerra compuesto del Corregidor don Fernando Inclan y Valdés, don Manuel Villalta, don Miguel Torrejón don Joaquín Val, cárcel, don Joseph de Saldivar y Saavedra y don Isidro de Guisa sola, ante él, escribano público y de guerra don Tomás de Gamarra, con objeto de nombrar un Mayor General para combatir con éxito seguro, la rebelión del ínclito José Gabriel Condorcanqui Tupa Amaru.

El nombramiento .recayó en, la persona de don Juan Manuel. Fernandez Campero de la orden de Santiago, Coronel de los reales ejércitos y provisto Gobernador de la provincia de Chucuito por S. M. Carlos III.
Túpac Amaru, que al lanzar el sacrosanto grito de libertad ya había ahorcado a su Corregidor don Antonio Arriaga, puso en serios conflictos a los tenientes de la corona, con la prisión de numerosos españoles grandes aprestos de guerra en distintos lugares de las cordilleras andinas.

La expedición realista compuesta de caballería infantes y artillería, salió del Cuzco, hasta. Tinta donde se estableció el cuartel general, comenzando sus operaciones con el fusilamiento de Hillatinta.

No es nuestro intento narrar la campaña emprendida, que, si tal lote nos llegase, acaso saldríamos avantes solo merced a los pergaminos, cuya amistad frecuentamos con beneplácito de unos pocos y con rabia de las polillas.
II
El 9 de Abril de 1781 quedó ahogada temporalmente la voz de libertad, cuyo eco fue a encerrarse en espíritus superiores para volver después mimando a Pumacahua y Ángulo y después a los próceres de la guerra magna de la Independencia.

Fecha 9 de Abril llevaban los partes pasados por Campero, del cuartel general de Tinta a los Virreyes de Lima y de Buenos Aires. El Cuzco recibió también la nueva carta particular escrita por el Mayor General a su hijo don Maríano, cuyo texto auténtico poseemos y en la cual se lamenta de la fuga de Túpac-Amaru.
Mas, no fue positiva la salvación del cuadillo patriota.

Aquella misma noche del 9 fue apresado Túpac- Amaru en el pueblo de Langui, junto con su familia y comitíva en la que iba también su hijo mayor, el simpático prometido de una princesa india.
Pasado el aviso a Campero, éste mandó a sus Dragones y 200 hombres de caballería para conducir los prisioneros al cuartel General de Urcos, donde fueron entregados para seguir la marcha al Cuzco bajo el recibo que copiamos de un documento auténtico.

Por orden del señor Comandante General don Josef del Valle he recibido del Teniente Coronel de Ejercito don Juan Manuel Campero, todos los presos contenidos en esta lisia, a cuyo cargo venían, y debo conducir a la ciudad del Cuzco, a disposición del señor Visitador General don Josef Antonio de Areche y para que conste firmo ésta por duplicado en el pueblo de Urcos en 13 de Abril de 1781. Josef Álvaro Cabrero.
¿Quiénes eran, esos valerosos peruanos entregados como vil mercancía al dominio de los opresores huéspedes?

La lista al pie de la cual se rubricó el recibo, consta de 38 personas, siendo las principales Joseph Gabriel Condorcanqui, Túpac-Amaru de 38 años de edad.

Micaela Bastidas, su mujer, de 36 años Hipólito Túpac-Amaru, hijo mayor, de 20 años - Fernando Túpac-Amaru, idem, de 9 años -Antonio Bastidas, cuñado de Túpac-Amaru y Capitán General, Cecilia Túpac- Amaru, media hermana del patriota, y 32 más.

Encerrados en la cárcel durante 30 días fueron consecutivamente interrogados y examinados por el Oidor don Benito Linarez de La Mata, por el Corregidor don Fernando Inclán y Valdés y por el Visitador don Joseph Antonio de Areche, acerca de sus delitos y los dos de sus cómplices. Pero todos callaron.

Entre tanto, Diego y Mariano Túpac-Amaru con Andrés Noguera parientes de Joseph Gabriel, congregaban patriotas en los pueblos de Coporaque, Yauri, Pichigua y Checca, en las provincias de Carabaya, y Azángaro, para libertar a su padre; hermano y demás ilustres prisioneros, siendo desgraciadamente vencido por el Corregidor de Paruro don Manuel Castilla que salió a batirlos.

III

El amor a la libertad de la patria inflamaba el corazón de los Túpac-Amaru, padre e hijos; la lealtad y firmeza de .esas almas valerosas, y superiores, hizo nacer injusticia en Areche y sus colaboradores. Condeno los a la muerte afrentosa, sin excluir las débiles mujeres.

José Gabriel, digno, descendiente de los incas vio preciosa su existencia porque había soñado la libertad de su patria, y la acariciaba cargada de benéficos resultados para la causa de la humanidad redimida de la esclavitud.

Al saber su sentencia, quiso vivir.

Quiso salvar la vida a su hijo que era un valiente capitán, y escribió a su centinela ofreciendo treinta, mil pesos fuertes de contado y vot.ros premios para lo sucesivo, en cambio de su libertad y. la de su hijo, valeroso Túpac Amaru que no retrocedió en las cimas de Tungasuca.
Esa oferta escribióla Túpac-Amaru con su sangre valiéndose de su palillo de limpiarse los dientes.
Pero, el hombre que recibió aquel escrito era un centinela de acero.
Túpac-Amaru murió ahorcado arrastrado, descuartizado y repartidos sus miembros, los de su mujer y allegados, en el cerro de Piccho, en la plaza de Tinta y sobre picotas de otros lugares públicos, así lo dice textualmente el diario escrito de puño y letra de don Juan Manuel Fernández Campero que tenemos a la vista.

IV

La historia no nos ha conservado el nombre de aquel centinela de los tiempos en que la firmeza de convicción era el distintivo del hombre honrado
El comején de la codicia castellana y la luz de compasión no hirió a aquel centinela al ver ese billete escrito con la sangre patriota cuya venganza quedó citada a los campos de Junín y Ayacucho 43 años más tarde.

V

Después de leer ésta tradición échese usted a altar cabos en estos tiempos en los que, encerrada la lealtad en caía de ahorros, la perfidia y infidencia se pasean muy sueltas de lengua. Tiempos en los que se dan al PAN más importancia de la, que Dios manda y se repite en lugar del Padre Nuestro: con pan y vino no se anda el camino, a -quien no le sobre pan, no crié can -del pan de mi compadre gran zatico a mi ahijado mas vale pan con amor que gallina con dolor.

Tiempos en los que más de cuatro han de preguntarse después de leer esta referencia ¿sabría leer o no aquel centinela que despreció treinta mil pesos fuertes contados uno sobre otro, por escapatoria de dos enjaulados?

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada