LOS DOS COMERCIANTES LEÓN TOLSTOI RESUMEN


LOS DOS COMERCIANTES LEÓN TOLSTOI RESUMEN

Había un comerciante que negociaba en hierros. Un día en que debía emprender un largo viaje, dejó a guardar sus mercaderías en casa de un comerciante rico. Al volver de viaje fue a retirar sus mercaderías y el comerciante rico le dijo:

– Tus mercaderías ser han malogrado. Nada tengo que entregarte.
– ¡Cómo! – se sorprendió el otro.
– Si, las dejé en el desván y los ratones han roído todo el hierro. Si no quieres creerme puedes subir tú mismo a verlo.

El comerciante no discutió y dijo sencillamente:

– Puesto que tú lo afirmas, es suficiente. No hace falta mirar. Desde hoy ya se que los ratones comen hierro. Adiós.

Y se fue.

Ya en la calle vio a un niño que jugaba; era el hijo del comerciante rico y el comerciante pobre lo sabía. Lo acarició, lo cogió en sus brazos y se lo llevó a su casa.

Al día siguiente el comerciante rico fue a ver al pobre y le contó la desgracia que lo agobiaba; le habían robado a su hijo pequeño y pedía consejo a su amigo para saber cómo encontrarlo.

–Ayer–, repuso el otro salí de tu casa, ví justamente cómo un gavilán se apoderaba de un niño y se lo llevaba por los aires. Sin duda era tu hijo.
– ¿Quieres burlarte de mí? –dijo el rico lleno de cólera–
¿Cuándo se ha visto que un gavilán se lleve a un niño?
– No, no me burlo. No tiene nada raro que un gavilán rapte a un niño, en estos tiempos en que los ratones comen hierro. Todo puede suceder...
Reflexionó entonces el rico.

– Tu hierro –dijo al fin– no lo comieron los ratones. Yo lo vendí.
– Ya que los ratones no se han comido el hierro – dijo entonces–, te diré que ningún gavilán se llevó a tu hijo. Yo puedo hacer que lo recobres.

Y fue a llamar al niño.

Moraleja:
Un comerciante que ha sufrido un engaño, con mucha inteligencia logra hacer pensar al tramposo y lo hace corregir su error. Es el mensaje que nos transmite el cuento "Los dos comerciantes"

Autor: LEÓN TOLSTOI




No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada