LA LAGUNA DE PIÑACOCHA - LEYENDAS DEL PUEBLO


LA LAGUNA DE PIÑACOCHA


Cuentan los moradores más antiguos, que Violincocha es una hermosa laguna, que tiene la forma o figura de un violin, que en las alturas de Jampato pueblo de Pucacocha.

Desde hace muchos años atrás, existía primero una laguna mayor mas grande y misteriosa llamada: Piñacocha, como su nombre mismo lo indica la palabra Piñac, en quechua significa: brava, mala y la palabra Cocha significa laguna.

Esta laguna era tan mala que, cuando una persona pasaba por su lado se nublaba el tiempo, luego salian pequeñas oleadas con una torrencial lluvia.

Los pastores, ganaderos y caminantes viajero de las alturas, un día se reunieron y empezaron a dialogar, sobre como calmar la furia de esta naturaleza, uno de ellos dijo: Yo me encargo de afrontarlo, era el ganadero decidido y valiente, porque toda la vida que pasaba por aquella laguna se llevaba un gran susto y la pasaba muy mal en la intemperie. Un día llevando varios trozos de sal negra en sus acémilas, logro ubicarse en la parte más alta del cerro y desde ahí, hizo caer la sal uno por uno y cuando éstas llegaban al agua, empezaba a levantar unas olas, primero pequeñas luego grandes y más grandes con más fuerzas y furia avanzando sus dimensiones por los costados de la laguna, dónde habian matorrales, arbustos y animales pequeños; tanto fue el movimiento de las olas que luego misteriosamente aparece una oleada gigante que traspaso las aguas al otro lado de una loma, cubriendo y tapándolos a una pareja de esposos que se encontraban atendiendo a sus ganados, la cantidad de agua fue bastante, que así nace una nueva y pequeña laguna tomando la forma de violin, por lo que lleva actualmente el nombre de Violincocha, la que es mantenida por un pequeño riachuelo, que baja de las alturas.

Don Cirilo Vásquez, natural de Pishwañuchico, cuenta que cuando tenía diez años, acompañado de su amigo Eleuterio se van a buscar a sus ganados que se encontraban por esas zonas altinas y lejanas de Jampato para traer sus animales; como tenían que pasar por un costado de esta laguna de Piñacocha, como eran niños traviesos empezaron a golpear con sus palitos las aguas tomandolo como un juego, al poco rato empezó a moverse furiosamente las aguas, formando pequeñas oleadas, al ver esto los niños empezaron a huir desesperadamente; cuando estaban lejos de lugar voltearon a ver, quedando sorprendidos pues el lago estaba en su estado normal, desde aquella vez Cirilo y su amigo, nunca mas regresaron al lugar.

Mensaje: “No retes a la naturaleza que es creación divina”

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