CAUSAS Y TRATAMIENTO DE LA MENTIRA INFANTIL


CAUSAS Y TRATAMIENTO DE LA MENTIRA INFANTIL

En la infancia raramente la mentira se presenta como una alteración intencional o dolorosa de la verdad, A esta edad existe una modificación de los hechos provocada por la imaginación y que no siempre tiene contornos amenazadores para la ética. No obstante, si un niño miente con frecuencia habría que detectar las causas de esa conducta y controlar la situación ayudándole a evitar cualquier problema que amenace la veracidad.

La mentira infantil puede ser el equivalente verbal del sueño. Con ella el niño conforma la realidad que anhela y no posee. La imaginación del infante parte de una realidad incompleta para llegar a una realidad ideal y la mentira suele ser el vehículo de este pasaje.

Cuando el niño habla de su amigo muchas veces imaginario- o de sus hazañas increíbles, no miente, sino que pone en funcionamiento un mecanismo de compensación.

El peligro comienza cuando la mentira se transforma en instrumento de defensa y ataque, Las principales causas de la mentira infantil son: carencia (afectiva, social, etc.), rigidez del ambiente (normas, disciplina, etc.), deseo de figurar, imitación, miedo y tendencia mitómana (patología). Una vez detectada la causa hay que proceder a su eliminación o superación. Si ésta fuere el exceso de imaginación, se le deben brindar situaciones y oportunidades que sean propicias para la canalización de su energía creadora. Si hay una no aceptación de la realidad, existe una "lesión" afectiva que considerar y es necesario ayudar al niño a internalizar esa realidad de un modo suave y persistente para no causar traumas. Si la causa fuere la rigidez excesiva, es conveniente modificar el ambiente, brindándole un clima familiar comprensivo que favorezca el desarrollo y la expansión de su personalidad.

Si la causa fuere la imitación, ¡cuidado!

Como padre revise sus móviles y vigile sus actos y palabras. Si la tendencia mitómana es de contornos patológicos, conviene iniciar un tratamiento terapéutico orientado por un profesional.

No obstante, aun la mentira más inocente puede convertirse en una amenaza para la ética y la moral. Hay que combatirla sabia y persistentemente.

Ofrecer un ejemplo incuestionable, hacer ver al niño las consecuencias de sus mentiras y, sobre todo, buscar la ayuda divina para erradicar toda mentira que pueda deformar el carácter infantil.

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