BIOGRAFÍA DE JOSÉ DE MAZARREDO SALAZAR - RESUMEN


JOSÉ DE MAZARREDO SALAZAR

Nacido el 8 de marzo en 1745, muy joven aun ingresó en la marina, logrando en 1761 impedir que el barco en que navegaba se estrellase “contra el dictamen de hombres prácticos en la mar”. En la fragata Venus, al mando de Juan de Lángara, que más tarde llegó a ministro de Marina, embarcó en 1772 rumbo a Filipinas. En este viaje se le ocurrió que podía obtenerse la longitud por la distancia de la luna a una estrella. Este método era ya conocido desde 1767, pero nada desvirtúa el mérito de Mazarredo y su ansia de perfeccionar los viejos métodos de aproximación.

En 1775 tomó parte en la desgraciada expedición a Argel, cuyos planes de fondeo y desembarco fueron obra suya. Logró después un reembarque perfecto, gracias al cual no fue un verdadero desastre la expedición.

Pasó en 1779 a ser Mayor General de la escuadra del general Gastón, y obtuvo verdaderos éxitos militares poniendo en práctica lo que él había escrito en Rudimentos de Táctica Naval. Entre los hechos más importantes, hemos de mencionar el de apresar un convoy ingles de cincuenta y cinco velas, donde se hicieron cerca de cinco mil prisioneros, la salvación de la escuadra hispano – francesa (sesenta y seis navíos y veinticuatro fragatas, a más del convoy de escolta de ciento treinta velas). En varias ocasiones similares hizo iguales servicios a flotas más o menos numerosas. Tomó parte también en la escuadra que bloqueó Gibraltar.

Tras el desastre del Cabo San Vicente, en el que no tomó parte por estar destinado en El Ferrol, dirigió las fuerzas en la defensa de Cádiz (1797). Con veinticinco navíos, diecisiete fragatas y tres bergantines de que se componía la escuadra y otras embarcaciones menores, logró rechazar los ataques ingleses en las noches del 3 y del 5 de julio de 1797. El prestigio y la carrera de Mazarreto alcanzaron su cenit en los últimos años del siglo. Le faltaba sin embargo escalar los puestos del gobierno y de la política. Hombre sencillo, sin avidez de gloria y de provecho, renuncio al ministerio de Marina y se enfrentó a Napoleón, que quería disponer de la Marina española en beneficio propio. Por los caminos de tierra su pie naufragaba más fácilmente que en mar y fue desterrado sucesivamente a Santoña y Pamplona.

La guerra de la Independencia le sorprende a Mazarreto y pasa al partido de Napoleón, error que la historia ha tenido en cuenta sin paliativos. Sin embargo, aun entonces hizo un último gran servicio a la patria salvando once navíos y cuatro fragatas de El Ferrol que estuvieron a punto de ser enviados a Francia. Fue como el rescate de su bonapartismo, pues, como si hubiera pagado esta deuda que le redimía ante la historia de un punto de vista equivocada, moría en Madrid en 1812, agonizante ya la guerra de la Independencia.

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