ARENA Y PIEDRA - VALOR DE LA AMISTAD


ARENA Y PIEDRA

Por el ardiente desierto del Sahara, llevando una pesada carga sobre los hombros, iban caminando dos amigos, Farouk y Ramsés.

Habían perdido a sus camellos varios días antes y estaban agotados por la enorme distancia que había recorrido a pie.

Llevando casi una semana sin probar alimento y el agua se les terminaba bajo el inclemente sol. Las piernas les dolían de tanto caminar y tenían quemada la piel casi por completo.

Aunque entre los dos habían elegido esa ruta, Farouk le reclamó a Ramsés haberla escogido. Su furia iba en aumento: gritaba, manoteaba, le dijo un insulto y otro. Incluso llego a darle una bofetada.

Ramsés se quedó callado y la nariz le sangró un poco, pero no respondió a la agresión. Con mirada profunda de tristeza se sentó y escribió sobre la arena con su dedo índice: “Hoy mi mejor amigo me pegó en la cara”. A Farouk le sorprendió este hecho, pero no le preguntó nada.

Pasaron esa noche bajo una palmera. Ninguno de los dos logró conciliar el sueño. Incluso de noche la arena estaba caliente y las alimañas podían atacarlos.

Al día siguiente, cuando retomaron su camino, Farouk le pidió una disculpa.

Me apena haberte hecho daño ayer. Perdóname por favor. Como señal de arrepentimiento, hoy llevaré tu carga – le dijo.

Siguieron caminando y después de muchas horas se detuvieron para descansar. Como la vez anterior. Ramsés se sentó sobre la arena, sacó su puñal y con la punta empezó a escribir sobre una enorme piedra que había por allí. Le tomó un buen rato completar la frase. Cuando terminó podía leerse: “Hoy mi mejor amigo me ha ayudó a llevar mi carga”.
Intrigado, Farouk le preguntó.

¿Por qué ayer que te ofendí escribiste en la arena y hoy has escrito en la piedra?

Ramsés le explicó sonriendo:
Los errores de nuestros amigos se los lleva el viento por la noche. Cuando amanezca y el sale sol sale de nuevo ya no podemos recordarlos. Sus pruebas de lealtad, sin embargo, quedan grabadas para siempre en nuestro corazón.

Leyenda Árabe.

Mensaje: Para practicar la amistad… Haz una lista de todos tus amigos. Piensa cuales actividades e intereses comparten y qué experiencia has estrechado más la amistad.

Si hace tiempo no has visto a alguno de ellos, háblale por teléfono o visítalo. Presenta a tus amigos entre sí: pronto habrán generado una red amplia de apoyo de actividades compartidas.

Autor: Joaquín García L.

1 comentario: