LA CULTURA RECUAY – EL REINO RECUAY - RESUMEN


LA CULTURA RECUAY – EL REINO RECUAY

Nació en el caserío de Copa en Marca, Recuay, Áncash. Desde el Callejón de Huaylas, en el valle del río Santa, irradió su influencia hacia la ceja de selva de la Libertad, y a los valles costeños de Ancash y Lima. Basó su economía en la ganadería de auquénidos; criados en Suni y Puna, zonas de ricos pastos: ichu, ocsha y champales

Su cerámica tricolor - simbolizaba a diversos personajes: el guerrero, el pastor y el príncipe; pero donde los Recuay trabajaron intensamente fue en la creación de monolitos antropomorfos, que han vencido al tiempo. Asimismo, está la presencia de cabezas clavas para alertar al pueblo de la dureza de la ley y de los castigos punitivos.

Las manifestaciones del reino Recuay se dejan sentir en Virú a partir de Gallinazo, abarcando luego gran parte de los valles de la costa y sierra norte: Santa, el Callejón de Huaylas, el Tablachaca y Pallasca.

Se logró establecer gracias a las investigaciones del arqueólogo Richard P. Schaedel, tres épocas en su arte lítico: pre Recuay, Aija y Huaraz; desarrollándose un fuerte regionalismo. Y aunque estuvo rodeado de otras culturas sobre salientes, dejó sentir su autonomía a lo largo de los valles que ocupó.

Algunos de sus dioses representados fueron: la serpiente, el felino y el cóndor; que ostentaban como emblemas un cuchillo en una mano, una cabeza trofeo en la otra y una corona orlada con cabezas humanos; acusando el carácter sanguinario de lo representado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada