LA GATA MICIFUZ - FÁBULAS DE ESOPO CON MORALEJA


LA GATA MICIFUZ
 
En cierta casa abandonada se dio cita la colonia ratonil y, encontrándola cómoda, establecieron en ella una especie de cuartel. 

Los visitantes, ebrios de felicidad y de comida, echaron de menos a Micifuz, una gata, como se dice, muy gata, que al percatarse de sus nuevos huéspedes, los fue engullendo uno a uno. 

Los pocos ratones que se salvaron, observando a la gata tan carnicera, se ocultaron en sus madrigueras, privando así a su enemigo de caza tan deseada. Micifuz, sin darse por vencida, ideó a su manera, la forma de atraparlos. 

Subió a un madero elevado y, colgándose de él, se hizo la muerta; entonces uno de los ratones, al verla en postura tan ridícula, le dijo: 

-¡Oiga, mi amiga y señora nuestra, aunque fuera usted un saco no me acercaría! 

Moraleja:
“Quien ha sufrido un revés, que no lo sufra por segunda vez”


Fábulas De Esopo
Fuente: Toribio Anyarin Injante

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