EL JILGUERO Y EL CISNE - FÁBULAS DE ESOPO CON MORALEJA


EL JILGUERO Y EL CISNE

Un jilguero parado en una rama, lanzaba al aire sus trinos alegres. Mientras más gorjeaba y más dulce sonaba su canto más Indignado se sentía un cisne que nadaba en el cercano estanque. 

Pero qué desvergüenza – decía furioso- como ese feo pajarillo se atreve a molestarme con sus cantos cuando nunca podrá Igualar mi elegancia, mi bella figura y mi bellísimo canto, si me decido a cantar.
Si hacerle caso, continuaba el jilguero lanzando al viento sus melodías y tanto la majadereó el cisne, que finalmente le dijo: 

Pues no dudo que tu canto debe ser tan hermoso como todo tú, por eso, te ruego "que nos permitas oír tu canto. 

Muy envanecido con estas palabras, el bello cisne estiró su alto cuello y lanzó al aire su canto, pero ¡horror! No fue canto, sino un feísimo graznido estridente y metálico que hizo que todos los animales del bosque se cubrieran los oídos. 

Quedó el cisne muy avergonzado. 

Moraleja:
“No se debe pregonar lo que no se sabe realmente”

Fábulas De Esopo
Fuente: Toribio Anyarin Injante

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