EL LABRADOR Y SUS SACOS - CUENTOS INFANTILES


Cuentos Infantiles

EL LABRADOR Y SUS SACOS


Cierta vez, un labrador conducía trigo al molino en saco atravesados sobre el lomo de un caballo. Tropezó en la ruta el animal y se cayó al suelo uno de los sacos. Como este pesaba demasiado, el pobre labrador no pudo cargarlo de nuevo, y no hallando manera de resolver el problema, decidió esperar a que pasase un caminante que le quisiera prestar ayuda. 

Al poco tiempo vio venir a un jinete; pero al aproximarse observó el labrador con tristeza que era nada menos que un noble encopetado, el cual vivía en espléndido castillo sobre la cumbre de una cercana colina. No te había que pensar en solicitar la ayuda de un personaje de su rango. 

El noble, sin embargo, no era meramente noble de titulo, era además un caballero, y echó pie a tierra al ver el apuro del labrador. 

- Ya veo, amigo mío -dijo- que os ha ocurrido un percance. Afortunadamente, aquí estoy para ayudaros, porque en estos caminos tan poco frecuentados no es fácil encontrar quién preste auxilio en tales casos. 

Y dicho y hecho, tomó por uno de sus extremos el saco; cogiólo el labrador por el otro, y entre ambos colocáronle de nuevo atravesando sobre el lomo de la bestia. 

- Señor, -le dijo el labrador, quitándose el sombrero- ¿cómo podré demostraros mi agradecimiento sin límites? 

- Muy fácilmente, amigo mío -contestóle el noble-. Siempre que veáis que alguno se encuentra en un apuro, ayudadle por cuantos medios podáis, que de este modo, mejor que de otro alguno, podréis demostrarme vuestra gratitud.

Moraleja:

Todavía podemos seguir creyendo en la solidaridad de los hombres.
La Samaritana

Fuente: Colección Amiguitos

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