LAS DOS FLECHAS DE GUILLERMO TELL - LEYENDA SUIZA - RESUMEN


LAS DOS FLECHAS DE GUILLERMO TELL

Hace siete siglos un joven y humilde leñador, que habitaba una aldea en las montañas suizas, vivía sometido junto a los demás aldeanos, a la tiranía del gobernador Gessler.
Su nombre era Guillermo Tell.
Cierto día, mientras caminaba con dirección a la plaza, vio cómo la gente hacía reverencias ante un gorro colgado en un poste. Intrigado, preguntó al muchacho que estaba a su costado cuál era el motivo de aquello.
- Es una orden del Gobernador, para mostrarle nuestro respeto y sumisión -repuso el aludido.
Guillermo, indignado por el ridículo mandato, exclamó en voz alta: -¿Respeto? ¡Va solo respeto mi libertad!
Inmediatamente, fue aprehendido por los guardias, quienes lo llevaron en presencia del Gobernador.
Una vez allí, el tirano le dijo:
- Debería hacer que te maten; pero soy un hombre complaciente, y según he oído, tú eres un gran tirador. Vaya proponerte un desafío: deberás acertar con tu flecha una manzana a cincuenta metros de distancia. Si sales airoso, quedarás en libertad.
El leñador aceptó; pero grande fue su asombro al ver que la manzana del reto estaba colocada sobre la cabeza de su propio hijo.
Guillermo Tell solicitó, entonces, dos flechas y se preparó para hacer el tiro. Disparó y la flecha se incrustó en el corazón de la manzana. Admirado, Gessler le preguntó:
- ¿Por qué pediste otra flecha, cuando claramente bastaba una?
- La otra era para ti, en caso hubiera fallado -replicó Guillermo.
Furibundo, el Gobernador ordenó de inmediato llevarlo a prisión; pero mientras era conducido por los guardias, el hábil arquero logró escapar.
Estando fugitivo, Tell cayó en la cuenta de que nada cambiaría mientras su pueblo no fuera libre, y se preparó para enfrentar al Gobernador con una emboscada.
En medio de la confusión del ataque, tomó su ballesta y le disparó, hiriéndolo de muerte.
Al ver al tirano tendido en el piso, el leñador se acercó y le dijo:
- ¡Con la primera flecha gané mi libertad y con ésta, la libertad de mi pueblo!
Aún hoy, seiscientos años después, los habitantes de Suiza cuentan historias sobre el valeroso Guillermo Tell, quien se convirtió en un símbolo de la libertad de su patria.

Leyenda Suiza.

Fuente: Leyendas Universales

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada