MIREMOS AL CIELO - CUENTOS INFANTILES


Cuentos Infantiles
MIREMOS AL CIELO

Al lúgubre ciprés, con triste acento, el junco melancólico decía:

- ¡Ah, qué fatal destino! Yo me alcé tan alegre, tan contento cuando la aurora vino, y ora sin fuerza, ya sin energía, sobre mi tallo débil me reclino y me siento morir.

¿Por qué la suerte de la vida te da a ti y a mí la muerte?

Y el ciprés respondía:

- El dolor es eterno, la dicha dura un día.

- En ti simbolizaron la tristeza los hombres – dijo el junco - en mí, el anhelo de los que aman y esperan. ¿Cómo es que nunca doblas tu cabeza, ni tu color alteran las lluvias ni los vientos?

- Para el duelo de aquellos que de todo desesperan hay un solo dolor, -dijo el ciprés- y si tú nunca me ves doblegar mi cabeza hacia el suelo, es porque desprecio el mundo y miro al cielo.

G. Blest Gana.

Fuente: Colección Amiguitos

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada