LA PUERTA DEL CIELO - CUENTOS INFANTILES


Cuentos Infantiles


LA PUERTA DEL CIELO 


Desde que en su humilde casa tiene al Hijo del Eterno, José se siente dichoso, cual si estuviera en el cielo. Los sudores que le cuesta ganar su pobre sustento, la persecución de Herodes, las angustias del destierro, todo lo entrega al olvido ¡con un amor tan inmenso! Apenas la dulce aurora pinta de rosa los cielos, de su cariñosa madre dejando el cándido seno, ya le mira embelesado trabajar de carpintero: 

- ¿Qué hacéis? -le dice de pronto, con gracioso balbuceo:

- Hago una puerta, - el Patriarca responde con tierno acento. 

- Yo también haría una si me dieses dos maderos, -le pide dulcemente a su padre. 

- Tómalos, hijo del alma y juega mucho con ellos.

Los coge el Niño Divino, los pone en cruz en el suelo, y después para clavarlos, pide un martillo pequeño. El Patriarca, que lo mira, le dice de asombro lleno: «¿Que puerta es esa, bien mío?». 

- ¡Esa es la puerta del cielo! Alza la cruz el infante y estampa sobre ella un beso, José ha soltado la sierra, María llora en silencio. 

Trinidad Aldrich 

Fuente: Colección Amiguitos

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