GODOFREDO Y EL LEÓN - LEYENDA DE FRANCIA - RESUMEN


EL GODOFREDO Y EL LEÓN

En el tiempo de las cruzadas – grandes expediciones militares en defensa de la fe cristiana–, existió un distinguido caballero de nombre Godofredo.
Un día, cabalgando en el bosque, escuchó el inconfundible rugido del más poderoso de los felinos.
Extrañado, bajó de su corcel y se abrió paso sigilosamente entre los árboles, cuando entonces vio a un león prisionero de una enorme serpiente que se encontraba a punto de asfixiarlo.
- ¡Detente serpiente! –dijo en voz alta el caballero.
Godofredo disparó una flecha a la cabeza del reptil, logrando que el animal se desenrosque del cuerpo de su víctima. El león por su parte, viéndose libre, se acercó lentamente a su salvador, queriendo saber de quién se trataba.
Godofredo, creyendo haber cometido un error y temiendo ser el causante de su propia muerte, dio un salto hacia atrás y se quedó quieto para evitar el peligro.
Sin embargo, grande fue su asombro cuando, en vez de abalanzarse sobre él, la criatura se echó tiernamente a sus pies y comenzó a lamer sus manos, en señal de gratitud.
El caballero dirigió una mirada complaciente a la fiera y marchó de regreso al campo de batalla; el león le siguió y desde ese momento fueron inseparables.
- ¡Huyamos! ¡Ese animal nos va a destrozar! –gritaba la gente al ver caminar a Godofredo con la bestia a su lado; pero con el tiempo se acostumbraron y llegaron a ver al león como una criatura leal y protectora.
Al finalizar las cruzadas, los hombres, debiendo regresar a su país, abordaban el barco que los llevaría de regreso a cosa Godofredo subía en compañía de su entrañable amigo, cuando el capitán se paró delante suyo y dijo:
- ¡Por ningún motivo llevaré a este animal en mi nave!
Godofredo, los demás caballeros y tripulantes rogaron al capitán que cambie de parecer; pero éste permaneció inquebrantable. La embarcación tuvo que zarpar, dejando al león en el puerto.
Entonces, ocurrió algo insólito: el feroz animal se lanzó al agua para alcanzar la nave; pero sus fuerzas se iban agotando para luchar contra el océano...
Cuando el capitán del barco se dio cuenta de la audacia y fidelidad del león, compadecido, dio orden para que la nave retrocediera y así lo pudieron recoger y llevar a su país.

Leyenda Francesa

Fuente: Leyendas Universales

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