LA FLOR DEL CEIBO - LEYENDA DE ARGENTINA - RESUMEN


LA FLOR DEL CEIBO

En una tribu que habitaba las profundidades de la selva argentina, vivía una joven llamada Anahí.
El rostro de la menuda nativa carecía de gracia: sus facciones eran toscas y su mirada, inexpresiva. Pero aquello se olvidaba al escuchar su armonioso canto, que alegraba a todo aquel que la pudiera oír.

Era tan dulce y suave su cantar, que hasta los pájaros silenciaban sus trinos para poder escucharla.
La pequeña joven conocía muy bien el bosque y le encantaba recorrerlo, perderse en su espesura y reconocer los lugares que la vieron crecer.

El murmullo de las aguas del río acompañaba su canto; pero un día, se oyó un sonido más fuerte que retumbó en esos parajes. Eran hombres blancos, desconocidos para ellos, que llegaban a arrebatarles la calma en que vivían.

Los forasteros atacaron la tribu, resultando inútiles los esfuerzos de sus guerreros que, con mucho coraje, salieron a defender el territorio. Los hombres de piel blanca eran más fuertes y llevaban objetos que emitían fuego de sus bocas.
Anahí, la pequeña cantante, vio con mucho dolor cómo sus seres queridos morían uno a uno. Movida por el deseo de defender a su selva, a su río, a sus pertenencias y su gente, se lanzó a la batalla con gran valentía; pero también fue atrapada.

Los soldados enemigos la ataron a un poste, logrando ella, aún jovencita, escapar de él, dando muerte al centinela. Sin embargo, fue perseguida y apresada una vez más.

- Deberás pagar severamente por dar muerte a un soldado nuestro -dijo el capitán-. Serás atada a un árbol y quemada en una pira.
Dos soldados encendieron el fuego. Las llamas empezaban a tocar su vestido, mientras los que estaban en el lugar, observaban el suceso con horror.
Entonces, se oyó un potente canto, tanto como nunca se había oído. Anahí a pesar de ver llegar su última hora, quiso decir adiós a la selva con su cántico.

Cuando las llamas cesaron, vieron que su frágil cuerpecito se había transformado en un manojo de flores, que adornaban el árbol que la había sostenido. ,
Esa rara flor roja, como las llamas que la envolvieron, es la flor del ceibo, que adorna con su vivaz color los bosques argentinos.

Leyenda Argentina.

Fuente: Leyendas Universales

3 comentarios:

  1. Muchas gracias, me sirvió en mi tarea de lengua. La leyenda es muy interesante.

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  2. esta leyenda es muy hermosa
    a mi me encanta leer!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
    ojala todas las leyendas fueran como esta
    esta leyenda me encanta
    a mi tambien me ayudo en la tarea de lengua
    jajajaja!!!!!!
    muy linda.

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  3. muchas gracias!!!!!!

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