EL AMIGO LIBRO


EL AMIGO LIBRO

- ¿Tienes buenos amigos, Luis?
- Más de un centenar, y a cual más fiel y desinteresado.
- ¡Vaya una conquista! ¿Y en dónde están?
- ¡En mi biblioteca! Los libros son los mejores y más leales amigos. Y, a propósito, ¿Sabes tú cómo se hace un libro?
- No tengo idea de ello.
- Pues, escucha. El libro, por de pronto, supone un autor, que ha debido concebirlo, consultar y ordenar el material, y luego redactarlo con su prolijidad, limando aquí y ampliando allá.
- ¡Qué engorroso!
- Estamos aún en los comienzos del libro. El autor idea un título, y tras varios tanteos, se decide por uno. Con el preciso fruto de su desvelo va a la imprenta.
El editor pasa las cuartillas al linotipista, quien se encarga de teclear, una por una, todas las letras, para fundirlas en moldes de plomo y antimonio, y formas así las líneas y con ellas las galeradas.
Unta luego con tinta de imprenta la composición y saca una prueba, que el corrector, y también el autor, revisarán diligentemente.
- ¡Y con qué cuidado! Porque los errores en letras de imprenta parece que resaltaran más.
- Así es, compaginando y convenientemente distribuido el material se coloca, en la rama, para pasar luego a la platina de la maquina que ha de tirar las copias.
- Ya me doy cuenta de los obreros y de los técnicos, que han debido intervenir en la preparación de las tintas y de los aceites, y en la construcción de las maquinarias y de los motores que las moverán.
- Queda aún el rabo por desollar. Los pliegos pasan a la encuadernación, en donde son cosidos a mano o a máquina, y por último terminados, ya a la rustica, o bien encartonados y con lomo de cuero.
Y allí tienes listo un amigo más, al alcance de tu mano, dispuesto a ilustrarte. Aprovéchalo.

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