CUENTO DE LA PLANTA TORCIDA


LA PLANTA TORCIDA

Roberto llevó un día a su hijo por la huerta. El padre mostraba todo al niño.
Al ver una plantita torcida, se detuvo y serenamente, le dijo al niño:
-Carlitos, endereza esta plantita. Y Carlitos, sin mucho esfuerzo, la enderezó.
Y hallando más adelante un árbol, también doblado, el padre le dijo nuevamente:
-Carlitos, endereza ahora ese árbol.
El niño lo intentó varias veces, pero todo fue en vano.
Entonces el padre le hizo esta reflexión.
Cuando uno es niño puede fácilmente corregir sus defectos; pero si crece con ellos, quizás nunca lograrás corregirlos.
Anónimo

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