EL LIBRO DE LA SELVA - PELLIZCOS


PELLIZCOS
Mowgli avanzó hasta las murallas y los monos le pellizcaron por tratar de huir. Rechinó los dientes, subiendo a una terraza para tomar agua. Allí estaba el comedor de las reinas.
El techo, en forma de cúpula, estaba medio hundido; pero las paredes, aún en pie, parecían unos biombos de mármol con, incrustaciones de piedras preciosas. Cuando la luna se asomo, filtró su luz, dibujando una especie de manto bellísimo.
Mowgli, con sueño y hombre, no escondió la risa cuando varios monos le repetían que con su presencia se habían vuelto grandes, sabios, fuertes y discretos.
Y que era un loco por intentar escaparse. Continua...
Rudyard Kipling
Fuente: Colección Amiguitos

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