EL MENÚ DEL CIEMPIÉS


EL MENÚ DEL CIEMPIÉS
He comido en mi vida muchos platos raros y exquisitos: gelatina de jugosas tijeretas y mosquitos.
Los ratones con arroz, bien tiernecitos y asados, son uno de mis platos favoritos.
(Pero guisados con lodo y con jugo de piojitos.)
He comido hamburguesas de cieno de la mejor cocina, y batidos de escorias, y huevos de rana con cecina, y cuernos de caracol, y rabos de lagartija china, y escarabajos negros de la colina.
El escarabajo es más tierno en salsa marina.
Me encanta la babosa hervida. Plato genial, adobado con paté de hormiga y salsa picante. ¿Han probado los dedos de mosquito con huevos de pescado?
Son un delicado postre helado; pero, eso sí, te dejan el estómago arruinado.
Me enloquecen los crujientes aguijones de avispa con tostadas las púas de erizo y la deliciosa carne asada de un dragón, si está en temporada.
(Se vende al peso y viene enlatada, y puede comprarse por quintal o tonelada.)
Me encanta el pulpo con chocolate, me gustan las salchichas de ancas de rana. Y echarme al gaznate un vaso de aceite de motor con tomate.
(suprema receta, mejor traída en azafate, y de una buena comida el mejor remate).
Para mi cumpleaños elegiré, muy pillo, croquetas de renacuajo, plato sencillo, con una rebanada de manguera y un bocadillo de gelatina de patas de armadillo.
Es buena para el paladar y horrible para el bolsillo.
Y ya llego al fin de mi canción: son estos platos lo mejor entre un millón, pero sin dudarlo yo daría miles de ellos cada día, por un solo y único bocado de este MELOCOTÓN AMADO.
Roald Dahl - James y el melocotón gigante.

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