EL ELEFANTE FANTE


EL ELEFANTE FANTE

Hace muchos años, los elefantes tenían la trompa chiquita. Es decir, eran ñatos. No tenían la larga trompa que lucen ahora.
Una vez, un elefante llamado Fante fue al río a beber agua con sus amigos.
El elefante Tito, el más chiquito y orejón del grupo, se puso muy al filo del río, se cayó al agua y empezó a gritar:
- ¡Auxilio!, no sé nada, ¡me ahogo! … Glup, glup, glup.
Fante acudió a ayudar a Tito. Estiró su trompita lo más que pudo y Tito se cogió con fuerza.
- ¡Sácame pronto, compañero! Glup, glup, glup…
Fante contestó:
- Do de peocubes, gombañedo, ge odita de daco del agua…
Fante empezó a retroceder. Y a medida que Tito salía del agua, la nariz de Fante y crecía.

- ¡Oh, mi nariz! – exclamó el elefante Fante.
Desde ese día, la larga trompa de Fante recordaba a todos la buena acción de nuestro amigo narizotas…

Hernán Becerra Salazar.

2 comentarios:

  1. Me encantó el cuento, ahora se lo leo a mis hijos.

    Muchas gracias.

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  2. Hola Mara,gracias por comentar, me alegro mucho que te haya gustado, y espero que disfrutes de los demás cuentos.

    Cariños a tus hijitos.

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